Teoría del Estado e ideología

Leyendo sobre la Teoría del Estado me quedo con la siguiente cita : “De los funcionarios que acceden al Gobierno en virtud de las elecciones no podemos hacernos responsables de sus actos. Ningún ciudadano que se sienta perjudicado en su persona o en sus propiedades por decisiones del Congreso puede acercarse a los electores concretos y exigirles responsabilidades por los actos de sus representantes”

Mensajes de hace veintiséis mil años

Hace veintiséis mil años, en la actual localidad de Dolni-Vestonice, en la actual República Checa, tuvo lugar un funeral que los arqueólogos nos revelaron hace poco más de un siglo, en 1924.

La cosa, va de tontos

Se dice que la tontura es la calidad de tonto, y es tan abundante entre los humanos que pervive en la actualidad. Pero ante esa frase cabe mejor indicar que hay en la lengua española más de treinta voces y locuciones referidas a la tontura, sin que nadie se salve de su poderoso dominio.

Silencio, estoy reflexionando

¿Qué importancia le damos a los silencios? No hace mucho leí las palabras de un afamado psicólogo que hablaba «de saber vivir callado en una sociedad donde a veces el silencio se torna una amenaza, siendo como es, un bien casi inexistente en nuestra realidad más cotidiana».

Un nuevo aire que ventile espacios

Hay un dicho irlandés que dice así: “Nosotros, los irlandeses, somos las únicas personas en el mundo nostálgicas del futuro. Nunca dejamos de soñar, y nunca dejamos de creer en las posibilidades”.

Todos estamos solos, y a la vez nadie lo está

Obsesión con un examen, obsesión con una persona o con la idea que nos hemos hecho de ella, obsesión con que algo funcione, obsesión con aquel error, obsesión con que salga bien el trabajo...

Descrédito de país, descrédito de democracia

El descrédito que sufre España y sus instituciones no es nada nuevo, ya que cada día se conocen nuevos datos que avalan ese descrédito del sistema democrático.

Cada cual tiene su historia

Empezaré esta columna con una cita que hace ya siglos pasó a la posteridad : «Yo no puedo ser otro. Si hay algo que sé, es esto».

Europa nos mata porque queremos

Decir que Europa es «un espacio de libertad, seguridad y justicia dentro del respeto de los derechos fundamentales» es totalmente falso.

Nobles valores sustituidos

Una Administración fuerte, con personal independiente, es lo que hace a un Estado fuerte, porque un Estado fuerte no es que sea compatible con el libre mercado, es que es imprescindible para que el libre mercado no se convierta en el mercado del abuso.

La globalización es demoledora

En una sociedad avanzada no sólo hay que aprovechar los alimentos, también hay que preservar los recursos y poner en valor los esfuerzos y el conocimiento para que no acaben en la basura.

Elemento poderoso, elemento de diseño

Como los eslabones de una cadena o como las piezas contiguas de un puzzle, los cargos y las cargas son complementarios, consecutivos e indisolubles. ¿Y qué fue antes el cargo o la carga?

Dueños de nuestros miedos

¡Que viene el coco!, nos decían de pequeños... ¡O la bruja! La cosa consistía en meternos el miedo en el cuerpo y de paso conseguir alguna cosa: básicamente, que no diéramos guerra.

Certezas filosóficas, certezas de la verdad

Hubo quien dijo hace siglos que no hay casualidades, ya que todo sucede por alguna razón, y no hay señales muy perceptibles, pero con ellas, algunos se dan cuenta antes, y otros, después.

Aire de bulevar, aires de cultura

Dicen en muchas zonas de Francia que si vamos paseando por la calle y se respira aire de bulevar, eso es poesía.

Europa olvida con una nueva memoria

Tengo la sensación de que muchos europeos han olvidado su pasado, y si lo conocen es después de que se haya creado una nueva memoria que distorsiona la realidad.

La estupidez de suplantar lo clásico

Roald Dahl, el creador de «Charlie y la fábrica de chocolate» o de los «Gremlins», y de cientos de cuentos para adultos y para niños inteligentes y traviesos, se ha librado de que sus textos sean manipulados y convertidos en puré de lo «políticamente correcto», aunque es bueno decir que lo político raramente es lo correcto. Se ha levantado tal polvareda que los editores ingleses han renunciado a cambiar ni una coma de la obra de ese escritor, fallecido en 1990. En el mundo editorial, el cine, el teatro y la ópera se perpetran gamberradas con las versiones de las obras literarias, tratando de imponer lo «políticamente correcto» en textos creados con modas y estilos que reflejaban su época natal, el pasado. Hace ya algún tiempo que las novelas Ian Fleming han sido tergiversadas por un «iluminado» inquisitorial, tratando de convertir a James Bond en un modelo «feminista»... ¡Por Dios que me espanta tanta estupidez! Nadie podía imaginar hace un tiempo que las reformas de la «nueva lengua» iban a caer tan bajo, y ya no se trata de cuestiones ideológicas, sino de franca y descarnada idiotez amparándose en el desbarajuste normativo que los «pro» y los «trans» dictan. Imponer las ideologías vigentes a obras del pasado podría convertirse en un supuesto lamentable para las generaciones actuales... No se puede explicar, y es un pecado, un «pasado» totalmente inventado. Pronto, el lobo no devorará a la abuela de Caperucita, ni los niños serán abandonados por su padre en «Hansel y Gretel», nadie cortará cabezas en «Alicia y el país de las maravillas», y en «La Cabaña del tío Tom» el racismo histórico quedará convertido en una merienda de negros (con perdón). La «nueva lengua» que se impone consiste en suplantar los textos clásicos. En esta sociedad «nada ejemplar» predomina la hipocresía.

La imagen congela al mensaje

Se dice que «más vale una imagen que mil palabras», y esto lo saben muy bien los creadores de opinión de cualquier doctrina.

Misma causa, misma consecuencia

Suele atribuirse a Einstein la cita de que «es estúpido seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes».

Hábitos cobardes

En los últimos años el interés de los españoles por estar informados de lo desagradable del mundo en que vivimos ha decrecido.