Francisco Montoro
Francisco Montoro
Opinión

Futbolsofía

EI fútbol es un fenómeno impresionante. ¡Quien podría dudarlo  –en especial en estos días de la Supercopa– donde millones de aficionados han contenido la respiración en un brutal Barcelona-Real Madrid que ha terminado con el triunfo del primero. Y,  es que, en esta...
Opinión

Las primeras Historias de Vélez-Málaga

A mediados del siglo XVII constatamos las primeras publicaciones sobre historia local en la capital de la Axarquía. El primer libro que se da a la estampa -que sepamos- es el Bosquejo Apo­logético de las Grandezas de la Ciudad de Vélez-Málaga , cuyo autor es el doc­tor...
Opinión

El diputado que bajó los impuestos

A mediados del siglo XIX, nació en el año de 1845. en Canillas de Albaida, Félix Lomas Martín, un axárquico ilustre que ejerció como abogado en Vélez-Málaga y que, con el tiempo, llegaría a ocupar un escaño en las cortes españolas.

Opinión

Corregidores

Durante la Edad Media los corregidores fueron unas figuras políticas de nombramiento real que presidían los cabildos de los municipios castellanos y representaban la autoridad de la Corona en el ámbito de su corregimiento.

Opinión

Recordando a Martín

En 1973 llegó Martín Galán a Vélez-Málaga. Y lo hacía para vivir aquí, para quedarse. Y vivir, para Martín, era crear, pensar, escribir... Y quedarse era participar, colaborar, construir... Y no venía solo. Le acompañaba su musa Carmen, a la que tanto verso dedicó, con  la que tanto amor compartió.

Opinión

EL 'FORTALEZA'

En abril de 1958, como continua­dor, o pretexto de continuación, del Guión Parroquial, y bajo el "paraguas" de Órgano Oficial del Arciprestazgo de Vélez-Málaga, sale a la luz una especie de periódico/revista mensual con el título de FORTALEZA que viene a ser pronto el centro de atención de la vida local. En el primer editorial deja el tema de su origen muy claro:

Opinión

José Casamayor

Desde Antonio de la Jara a la actualidad, han sido muy pocos los escultores que ha dado Vélez-Málaga. Casi se podrían contar con los dedos de la mano. Pero es verdad que, en alguno de los casos -por ejemplo Jaime Pimentel- las cotas alcanzadas han sido altísimas.