Opinión
Llevo años estudiando y practicando artes marciales. Las llevo muy dentro. Desde muy joven me atrajeron todas esas disciplinas donde dos chicos de ojos rasgados se miraban con desconfianza y danzaban por escenarios inverosímiles con coreografías aún más inverosímiles, sin dejar atrás que las voces eran espectaculares.
¿Cuántas veces no pudiste llegar a las expectativas? A las del trabajo, a las de la familia, a las de la pareja, a las propias...