jueves, 25 de junio de 2026 12:56h.
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Opinión

El mono de Cristina

Tenía unos ojillos redondos y brillantes, unas orejas grandes y un rabo largo. Con cara de bueno y tacto de peluche suave, no era un mono de selva, ni de circo, ni de zoo, ni titiritero; era un mono de escaparate que vivía entre coches de bomberos, muñecos llorones y trenes...