05:04h. Jueves, 21 de Marzo de 2019
Opiniones
José Marcelo

La poesía, una utopía en el siglo XXI

Dedicado, en esta primavera, a todos los poetas: especialmente a Gloría Fuertes y Miguel Hernández por sus aniversarios; a los poetas , que mantienen con su compromiso, viva la poesía. 

¿Usted qué hace con su verdad?

En la relación humana tendemos a confundir la razón con estar en posesión de la verdad. Porque, como el ilustrado francés Jacque Turgot argumenta, “el hombre, cuando comienza a buscar la verdad, se encuentra en medio de un laberinto donde entra con los ojos vendados”. He aquí, donde la tolerancia es necesaria como valor moral que implica el respeto íntegro hacia el otro, hacia sus ideas, prácticas o creencias, independientemente de que choquen o sean diferentes de las nues­­tras. En este sentido, la tolerancia es también el re­co­no­ci­miento de las diferencias inherentes a la naturaleza humana, a la diversidad de las cul­turas, las religiones o las maneras de ser o de actuar.

La mirada de la luz

Siempre he sentido que hay miradas que llegan hasta el alma, como es la mirada de la luz de nuestra tierra axárquica: profunda y mediterránea. Nos lo confirma Antonio Gaudí: “La luz mediterránea es la que alcanza la máxima armonía, porque está inclinada a 45º, la cual no incide sobre los cuerpos ni perpendicularmente ni horizontalmente; esta luz, es la luz media, da la más perfecta visión de los cuerpos y la más matizada va­lo­ración”. 

Ser mujer

A la mujer, por ser mujer. 
A todas las madres, por poseer la creación.

El comienzo del feminismo occidental europeo surge en el siglo XIX, nace como ideario de que la mujer tenía que ir al mismo nivel sociopolítico que el hombre. Logro que, en los albores del siglo XX, reconocía el sociólogo y filósofo alemán Herber Marcuse: “La liberación  de la mujer supone el movimiento más radical de la actualidad”.  
 

Las razones del corazón

Cuando la razón se calla, porque no alcanza a saber de las emociones, el corazón habla. Acudimos a él para expresar los hondos sentimientos y las grandes verdades. El científico y fi­ló­sofo francés Blai­se Pas­cal, nos lo asevera con estas palabras: “El corazón tiene razones que la razón ig­nora”.

¿Con qué mirada actúas en la vida?

A Luis A.

Al levantarnos cada mañana, lo primero que hacemos es mirarnos en el espejo. La mirada es respondida con otra mirada como si de un lenguaje gestual se tratase. Porque, como bien dice el psicólogo californiano Ro­nald E. Riggio, “los ojos forman una parte crucial del lenguaje no verbal, y lo que expresamos con ellos es infinito.” 
 

...con respeto, llámame viejo

A un hombre sabio y culto, le oí decir: “La juventud es un tesoro, la vejez es un arte”. Comprendí sus palabras al ver su rostro lleno de arrugas y escuchar su voz quebrada por el tiempo. Aprendí, en ese instante, que era sabio por viejo, y culto porque había dedicado toda su vida a la búsqueda de la sabiduría. 

El ‘quejío’ de un alma rota

Como poeta, he de confesar que mi acercamiento al flamenco surge cuando descubro un lenguaje lleno de sentencias, en el cual el alma se rompe ante un quejío que se hace canto y trasciende a lo sagrado.

Antígona vs Cleopatra

La compañía de teatro ‘María Zambrano’ po­ne en escena la obra Antígona vs. Cleo­patra, cuyo au­tor y director es Juan Salvador Gómez Po­lo. Desde el día de su es­treno, el 21 de no­viembre de 2015, en el Teatro del Carmen de Vélez-Málaga, ha sido representada en numerosos escenarios, cosechando grandes éxitos. En ella se contraponen dos realidades antagónicas: la fuerza de la piedad ante la pasión del poder. El autor, con gran acierto, rescata de la génesis histórica a dos personajes míticos. Dos mujeres, Antígona y Cleopatra: una es alma, la otra es cuerpo.

¿Qué educación y modelo de sociedad queremos?

El debate surgido a favor y en contra de las tareas o deberes escolares, han enfrentado a unas asociaciones de padres (CONCAPA) con otras asociaciones de padres (CEAPA), y a pedagogos contra pedagogos. Esto es síntoma de la urgente necesidad de sentarse en una mesa redonda y plantear qué...

La orfandad del ser humano

Los acontecimientos de una guerra siempre nos desbordan, porque desmoronan la convivencia humana, haciendo tambalear nuestras conciencias.