03:26h. Martes, 23 de julio de 2019
Opiniones
José Marcelo

Lo que se calló el oráculo

En la mitología griega, la esfinge era un monstruo de destrucción con rostro humano, patas de león, cuerpo de perro, cola de dragón, alas de pájaro, la boca llena de veneno, los ojos como brasas encendidas y las alas siempre manchadas de sangre.

La sombra que nos acompaña

Hay sombras que nos cobijan. También está la sombra que camina siempre junto a nosotros, para recordarnos a la otra sombra que se ocultó en el interior de nuestro ser.