Desaparición del Debate del Estado de la Nación
El 23 de julio de 2023 se votaba en España, y el resultado es de sobra conocido : aunque el partido más votado fue el PP, el que consiguió formar alianzas fue el PSOE, y así Pedro Sánchez fue nuevamente elegido Presidente del Gobierno. De estas elecciones han pasado ya tres largos años, y en este tiempo no se han aprobado Presupuestos, asunto que parece no importar al Gobierno ni a sus socios, pero tampoco ha habido Debate del Estado de la Nación, que es una herramienta de control, más estética que útil, pero que servía para “poner la situación de nuestro país encima de la mesa”. En 1983, bajo la Presidencia de Felipe González, se celebró el primer Debate del Estado de la Nación, y aunque nada obligaba a nuestros gobernantes a celebrarlo, se realizaba para asemejarse a las democracias de nuestro entorno. Países con sistemas parlamentarios más asentados que el nuestro lo llevaban haciendo décadas, así que España se tenía que poner las pilas. Desde entonces se han celebrado cada año, a excepción de los años con Elecciones Generales : diez debates presidió Felipe González, seis Aznar y Zapatero, y tres Mariano Rajoy. Pedro Sánchez llegó a la Moncloa en 2018, hace ya ocho años, y sólo se ha dignado a celebrar uno, el de 2022, y nunca ha dado justificación alguna por la que no convocó el resto. Veamos, el Debate no es el bálsamo de Fierabrás en Don Quijote que acabará con todos los problemas económicos y sociales que tiene nuestro país. Nada más lejos de la realidad. Sin embargo, es una manera de controlar al Gobierno y de debatir temas que no suelen tener cabida en las sesiones ordinarias. El control al Gobierno es necesario en una democracia, pero Pedro Sánchez es especialista en evitarlo. El Presidente debería asistir al Congreso una vez al mes, pero siempre se escuda con viajes al extranjero y con reuniones en la agenda para evitar escuchar al Congreso y al Senado. Sánchez se ha convertido en el Presidente que más sesiones de control se ha saltado.