Los barcos de arrastre del puerto de Caleta de Vélez paran para protestar por las medidas de la Unión Europea
El paro afecta a 22 barcos y unos 130 pescadores
Los pescadores de arrastre del puerto de Caleta de Vélez decidieron este lunes no salir a faenar en señal de protesta contra las nuevas reglas de control pesquero que ha impuesto la Unión Europea y que entraron en vigor hace pocos días.
La medida afecta directamente a 22 barcos -que representan más de la mitad de la flota de arrastre en toda la provincia de Málaga- y deja en tierra a alrededor de 130 trabajadores.
El malestar viene por las modificaciones del Reglamento (UE) 2023/2842, que endurecen bastante las obligaciones: ahora hay que declarar electrónicamente todas las capturas desde el primer kilo (sin la anterior tolerancia de 50 kg por especie) y avisar con al menos cuatro horas de antelación la llegada al puerto. Los pescadores lo ven como un aumento brutal de papeleo y un riesgo mayor de multas por cualquier error pequeño.
David Pendón, que es patrón de tres embarcaciones en el puerto, lo explicaba claro al diario Sur: supone “más burocracia y más sanciones”, porque no da tiempo a estar todo el rato con el ordenador mientras se pesca, sobre todo cuando en una sola jornada pueden caer hasta 30 especies distintas y es imposible pesarlas a ojo con precisión. Jerónimo Sánchez, patrón mayor de la Cofradía de Marbella, también alertaba del poco margen que queda para equivocarse: un error del 10% en el peso ya puede derivar en denuncia.
Como respuesta a la protesta, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha concedido una moratoria en la aplicación de estas exigencias hasta el próximo 22 de enero, fecha en la que se sentará a negociar con el sector. Gracias a eso, los arrastreros de Caleta de Vélez planean retomar la actividad con normalidad mientras se busca alguna flexibilización que haga las normas más realistas para el día a día en el mar.