La Axarquía se suma al duelo por las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz
Vélez-Málaga, Nerja, Torrox, Rincón de la Victoria, Cómpeta, Benamocarra y otros han suspendido eventos, convocado minutos de silencio a las puertas de los consistorios y puesto banderas a media asta
La Axarquía y toda la provincia de Málaga sienten el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) como un puñetazo en el estómago. El tren Iryo 6189, que salió de la estación María Zambrano de Málaga a las 18:40 horas del domingo 18 de enero rumbo a Madrid-Puerta de Atocha, con alrededor de 300-317 pasajeros a bordo —muchos de ellos vecinos de la Costa del Sol, la capital y la comarca oriental—, descarriló pasadas las 19:39-19:45 horas en los desvíos de entrada a la estación de Adamuz. Los tres últimos vagones se salieron de la vía (recién renovada en mayo, según Adif), invadieron la contigua y chocaron frontalmente contra un Alvia de Renfe que circulaba en sentido opuesto hacia Huelva, con unos 180-187 pasajeros.
El impacto fue devastador: vagones volcados, algunos precipitados por un talud de varios metros, estructuras retorcidas y un caos que obligó a desplegar a la UME, bomberos, Guardia Civil y servicios sanitarios durante toda la noche. El balance provisional, según los últimos datos del 112 Andalucía, Ministerio del Interior y Guardia Civil (actualizados esta mañana del lunes 19), habla de al menos 39 fallecidos (con fuentes que ya elevan a 40 o 41) y 152 heridos, de los cuales 48 siguen hospitalizados en centros de Córdoba y Jaén, incluyendo 12 en UCI (algunos menores, con cuatro niños entre los graves). Uno de los fallecidos fue el maquinista del Alvia, que recibió el impacto directo.
Pero en la Axarquía el dolor es doblemente cercano: este era “el tren de casa”. Muchos pasajeros eran malagueños y axárquicos que usaban habitualmente la alta velocidad para ir a Madrid por trabajo, familia, estudios o fin de semana. Fuentes locales y del Ayuntamiento de Vélez-Málaga confirman que hay vecinos de la comarca entre las víctimas y heridos, incluyendo familias de Caleta de Vélez (donde se habla de al menos una conexión directa con un fallecido y heridos graves, aunque por respeto a la privacidad no se han hecho públicos nombres específicos aún), Torre del Mar, Vélez-Málaga capital, Nerja, Torrox, Rincón de la Victoria y otros pueblos. El Ayuntamiento de Vélez-Málaga ha expresado su “más profundo pesar” y ha ampliado el duelo oficial, con minutos de silencio y apoyo psicológico para las familias afectadas.
La respuesta institucional ha sido inmediata y unánime. La Diputación de Málaga ha cancelado toda su agenda pública en Fitur 2026 (que arranca esta semana en Madrid): presentaciones, stands, degustaciones, ruedas de prensa y actos promocionales. Esta mañana, la corporación guardó un minuto de silencio en la sede provincial en memoria de las víctimas, muchas de ellas de la provincia. La Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Axarquía ha hecho lo mismo: carpetazo total a su programación en la feria, pidiendo discreción y solidaridad.
Ayuntamientos de la comarca se han sumado sin fisuras: Vélez-Málaga, Nerja, Torrox, Rincón de la Victoria, Cómpeta, Benamocarra y otros han suspendido eventos, convocado minutos de silencio a las puertas de los consistorios y puesto banderas a media asta. La Fundación Cueva de Nerja, icono turístico de la zona oriental, ha cancelado su tradicional gala de promoción en Fitur y cualquier presencia pública. Turismo Costa del Sol, que coordina la promoción provincial, también ha suspendido actos grandes como el de Las Ventas.
Solo se mantienen reuniones técnicas discretas, sin focos ni glamour. El pabellón de Andalucía en Ifema estará sobrio: menos políticos, menos fiestas, más respeto. Porque con 39 vidas perdidas (y la cifra que podría subir), cientos de heridos y familias axárquicas sufriendo la pérdida o la incertidumbre, la promoción turística queda en segundo plano. Lo primero es el duelo compartido, la solidaridad con los vecinos de Caleta, Vélez, Nerja y toda la Axarquía que usan ese tren a diario, y esperar que la investigación (ya en marcha, con el ministro Óscar Puente calificándolo de “tremendamente extraño” en vía renovada) esclarezca pronto las causas para que no vuelva a repetirse.
La Axarquía, con su carácter solidario, playas, cuevas y pueblos blancos que promociona todo el año, hoy prioriza el recuerdo y el apoyo mutuo. Un Fitur atípico, pero profundamente humano. Porque cuando el tren que sale de María Zambrano se estrella, se estrella un pedazo de Málaga y de la Axarquía.