Archivada la causa por la muerte de un motorista en Almayate al no apreciarse delito en la conductora del turismo y la familia recurre
Los familiares insisten en que su único objetivo es “conocer toda la verdad de lo ocurrido”
El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Vélez-Málaga ha decidido archivar definitivamente la investigación penal por el trágico accidente que costó la vida al motorista Antonio Javier Gutiérrez Ramos, de 30 años, el 20 de julio de 2025 en la antigua N-340, a la altura de Almayate. La jueza concluye que no hay indicios suficientes para atribuir un delito de homicidio por imprudencia a la conductora del coche implicado, y ha desestimado el recurso que presentó la familia del fallecido. Eso sí, deja la puerta abierta para que reclamen por la vía civil si lo consideran oportuno, tal como informa el diario Sur.
El auto, dictado el 5 de febrero de 2026, llega después de revisar de nuevo todas las pruebas y con el visto bueno del Ministerio Fiscal, que también apostó por el archivo. La magistrada admite que la primera decisión de archivo estaba poco fundamentada, pero tras analizar todo con detalle, no ve base penal para seguir adelante.
Entre las pruebas que pesan más destacan el testimonio de un conductor que iba justo detrás del turismo: asegura que no vio ningún vehículo en sentido contrario ni ninguna maniobra rara por parte de la conductora. Según él, el choque ocurrió en el carril del coche, algo que encaja con los daños visibles en la moto según el atestado policial. La Guardia Civil apunta en la misma línea: el motorista habría invadido el carril contrario, una hipótesis que la jueza ve plausible.
Además, el informe del Instituto Nacional de Toxicología confirma que Antonio Javier llevaba 2,38 gramos de alcohol por litro de sangre (ratificado también en el humor vítreo), un nivel muy elevado. La conductora del BMW X1, de 42 años y que iba con su hijo pequeño de seis, dio una tasa de 0,46 mg/l en aire espirado, dentro de lo administrativo pero sin superar el límite penal. Para la jueza, estos datos refuerzan la idea de que el joven pudo distraerse o perder el control.
Con todo esto, el juzgado cierra la vía penal por falta de indicios contra la conductora, aunque insiste en que la familia puede seguir reclamando en lo civil.
La noticia ha sido un mazazo para los allegados de Antonio Javier, un monitor deportivo muy querido en Torre del Mar. Desde el accidente, mantienen un altar improvisado con velas y fotos junto al faro del pueblo para honrar su memoria y seguir pidiendo respuestas.
La familia no se rinde y recurre
A través de un comunicado compartido en redes, la madre del joven, Paqui Ramos, ha anunciado que ya han presentado recurso contra el archivo. Explican que algunos medios publicaron detalles de un auto del 5 de febrero (donde se mencionaba la no reapertura y la prueba toxicológica), pero la familia no supo de esa analítica hasta finales de febrero, casi siete meses después del suceso. “Queremos aclarar que no tuvimos conocimiento de esa prueba hasta finales de febrero, cuando nos la comunicaron”, dice el texto.
También hacen referencia a la información sobre la alcoholemia de la otra conductora que apareció en prensa. Insisten en que su único objetivo es “conocer toda la verdad de lo ocurrido” y agradecen el apoyo y el respeto que están recibiendo en estos momentos tan duros. La lucha sigue en los tribunales.