Convertidos en marcas de sí mismos
Basta abrir cualquier red social para encontrar personas convertidas en marcas de sí mismas : opiniones perfectamente medidas, fotos espontáneamente ensayadas y biografías escritas como si todos estuviéramos escuchando y mirando para parecer interesantes a tiempo completo. Y, sin embargo, todo empieza a verse igual : los mismos cafés, las mismas poses, las mismas frases sobre éxito, los mismos comentarios sobre autocuidado o las mismas conversaciones sobre la libertad. A veces tengo la sensación de que no se sigue a las personas, sino a distintas versiones de un mismo personaje clonado con filtros ligeramente diferentes. Lo más curioso es que incluso las personas auténticas terminan diluyéndose entre tanta copia, porque cuando todo el mundo interpreta exclusividad, autenticidad o misterio, diferenciar lo real empieza a parecerse mucho a distinguir un Hermès*** original de una imitación perfecta sin que nadie te enseñe cómo hacerlo. Y no puedo evitar preguntarme : ¿en qué momento convertimos la identidad en una estrategia visual? Quizá por eso vivimos tan agotados y cansados, porque mantener un personaje consume más energía que construir una vida real y auténtica. Para que me entiendan : ¡qué bajo debe ser caer en seguidor de esos/esas youtubers de pacotilla! Pero claro, la culpa no es de ellos, es de quienes los/las siguen. ¡Supongo que mis lectores entenderán el mensaje que quiero transmitir con esta columna de opinión!
***Hermès : casa de moda francesa dedicada a accesorios de lujo como bolsos y relojes, y que fue fundada en 1837 por Thierry Hermès.