sábado, 30 de agosto de 2025 00:00h.

En la calle no; en el punto limpio, tampoco

Imaginen que tienen ustedes una empresa cuyos residuos deben ser llevados al punto limpio de su ciudad, y allá que va usted para encontrarse con que no se los aceptan.  

Imaginen ahora que eso pasa en Vélez-Málaga, que aprobó recientemente por mayoría absoluta la famosa tasa de basura.

Esto, que parece sacado de una novela de Kafka, es lo que le ha pasado a varios particulares y empresarios de la localidad cuando han ido a llevar sus residuos.

Según la ley de residuos y suelos contaminados para una economía circular del 8 de abril de 2022, fija la responsabilidad de las entidades locales en la recogida y gestión de residuos municipales, ya que la propia ley está creada para prevenir y reducir la generación de residuos, para fomentar así una economía circular.

Pues según han relatado los asombrados perjudicados, al parecer en Vélez no han podido satisfacer lo que la propia ley dice porque "carecen de los contenedores necesarios para satisfacer toda la demanda", y, además, no queda la opción de llevarlos a otro municipio porque cada uno debe gestionar sus propios residuos, lo que los lleva a preguntarse qué sentido tiene una subida de la tasa de basuras (que supuestamente se eleva para dar respuesta a la demanda actual) cuando no se destina ese dinero precisamente a acondicionar esas infraestructuras.

En los próximos días, tras haber preguntado a todo aquel que pudiera darnos luz en este asunto, veremos cómo acaba este asunto tan extraño.