lunes, 09 de febrero de 2026 22:09h.

Tony Jiménez: "Siempre hay algo de Stephen King en mis obras"

Entrevista a Tony Jiménez, autor de ​Stephen King: El resplandor del genio

Sus libros han vendido más de 500 millones de ejemplares y muchos han sido llevados al cine con gran éxito. ¿Cuál es el secreto de este autor prolífico y humilde que cuenta con legiones de seguidores en cada rincón del planeta?

Así dice la portada del último libro del autor malagueño Tony Jiménez, autor de novelas como El que se esconde, Al final del bosque, Cinco tumbas sin lápida…  ensayos y antologías, enmarcados en el género terror.

Stephen King: El resplandor del genio, es un ensayo publicado con el sello Berenice, de la cadena editorial Almuzara, que vio la luz a finales de este verano del 2025. Es un homenaje literario al padre de Carrie, en el que el autor nos habla de todo lo que pertenece al Kingverso. Novelas, influencias, cine, música, televisión… Un amplio repaso condensado en cuatrocientas páginas, donde Tony Jiménez nos hace un auténtico tour por el mundo de este autor del terror de lo cotidiano. 

 

PREGUNTA.- Stephen King. ¿Qué es lo que te atrajo tanto de su obra?

RESPUESTA.- El terror. Así ya para empezar. En realidad, conocí a Stephen King por sus películas, series y miniseries. No fue hasta poco después, con un coleccionable de kiosco, que descubrí que ese nombre que se repetía constantemente en algunas de mis cintas de género favoritas era el de un escritor. ¡Con más libros aún! Acabé enganchado por esa manera de narrar que tiene, de tú a tú, de situarse cara a cara, no desde las alturas. Su terror cotidiano, sus personajes, sus monstruos, sus horrores, su manera de hacer fácil lo difícil hasta el punto de que pasas las páginas de sus novelas y relatos como si se leyesen en segundos a pesar de la profundidad que desprenden... Sin embargo, lo primero fue el terror. SU terror.

P.- Este ensayo fue un encargo de editorial. ¿Qué conlleva tener que hacer un libro como este para una gran editorial como es Almuzara?

R.- En realidad, fue y no fue un encargo. Javier Ortega, editor de Berenice, interesado en mis dos anteriores ensayos sobre el escritor, se acercó para proponerme el proyecto. Dicho y hecho. No se le dice que no ni a Berenice, ni a Almuzara, pero aún menos a alguien tan amable, cercano y profesional como Javier. ¡Y menos con Stephen King de por medio! Conllevó mucho trabajo de documentación, y eso que ya tenía bastante avanzado después de mis anteriores libros centrados en el autor. En ciertos aspectos, fue como empezar de cero. Mucha presión de mí hacia mí. Constantes deseos de que saliera perfecto, dado que Almuzara es una de las grandes editoriales de nuestro país. Espero que así haya sido y que tanto Javier como la editorial y los lectores estén satisfechos y contentos con el ensayo. ¡Y repetir! Espero repetir con Berenice, por supuesto.

P.- En tu libro encontramos una clasificación, de manera ordenada y cronológica, para las novelas del autor. Y sabiendo que tu obra es un único tomo, imagino que fue un auténtico reto. Su prolífica carrera nos deja infinidad de temas: su propio estilo, su temática, su marca personal… ¿Qué fue lo más difícil, para ti como ensayista, elegir para este libro de la extensa obra de King?

R.- Eso mismo. Lo más complicado fue elegir, seleccionar, lo que entraba y lo que no entraba. En mi opinión, hay dos formas de llevar a cabo un ensayo sobre Stephen King: realizar una enciclopedia o tratar un tema concreto y más cerrado. Hablamos de un escritor que no deja de crear. Incluso su universo se presta a ello, a seguir creciendo sin él. ¡Y eso sin olvidar las adaptaciones audiovisuales! ¿Cómo tener un ensayo actualizado? De una de esas dos maneras. Así que tuve que elegir mucho, sobre todo, a la hora de poner o no según qué novelas, películas y series. Al respecto, fue un infierno. ¡Yo lo habría metido todo! Pero no habría quedado un ensayo tan centrado en los temas que la editorial y yo queríamos. El objetivo no era una enciclopedia donde se analizasen sus obras y adaptaciones; no en este caso.

P.- ¿Es Stephen King referente para muchos?

R.- Para muchísimos, sí. Creadores o no. Stephen King no solo ha influenciado a miles y miles de escritores (y quizá me quede corto), sino también a miles y miles de cineastas, músicos, programadores de videojuegos, artistas de cómics... Stephen King es una marca grabada a fuego en la cultura popular desde hace décadas, sobre todo si hablamos del género fantástico.

P.- ¿Por qué se han llevado tantas obras de King al cine, y en cambio, tan pocas son fieles a sus novelas originales?

R.- Yo no diría que son pocas las que han sido fieles al material original. A veces, incluso, eso no es demasiado bueno, aunque pueda parecer raro. Ahí tenemos El resplandor de Stanley Kubrick, nada fiel a la novela, ni en la forma ni en el fondo, pero sí una increíble película de terror. Creo que mientras se respete la esencia del manuscrito, todo va bien, y en muchas ocasiones eso pasa por llevar a cabo ciertos cambios. Además, hay que tener en cuenta que cuando se hace, por ejemplo, un filme basado en una obra de Stephen King, tienes a un director que, en realidad, está dando su versión de esa historia. Para la versión original ya tenemos la versión original.

P.- Dentro del apartado de biografía de Stephen King, encontramos muchos clichés del clásico escritor americano. ¿Cuál fue el que te llamó más la atención y quisiste registrar en tu obra?

R.- El de sus finales. Es un cliché negativo que hasta él ha aceptado, como se puede comprobar en It: Capítulo 2, donde lleva a cabo un cameo y su personaje se burla de los finales de Bill Denbrough, uno de los protagonistas, también escritor y con muchos puntos en común con él. Me llama mucho la atención porque, más allá de filias y fobias personales, la mayoría de los finales de las novelas y relatos de King son objetivamente buenos. En este caso, por un par que salieron mal, le quedó una mancha complicada de borrar y que él mismo se toma a broma después de años y años de insistencia por parte de ciertos sectores del público y la crítica.

P.- Este ensayo destaca por su estilo ameno y accesible. Tanto los lectores habituales como para quienes deseen iniciarse en el vasto mundo del de Maine ¿Qué nos resaltarías de la marca King?

R.- Muchas gracias por lo del estilo ameno y accesible. Pretendía justamente eso, no realizar un ensayo farragoso ni pedante donde el lector se perdiera al mismo tiempo que trato de convencerle de todos mis conocimientos sobre el de Maine. Buscaba también que fuera tentador para los lectores constantes de King y de fácil lectura para los más novatos. ¿Qué resaltaría de la marca King? Uf, hay tanto. Podría hacer incluso un libro sobre ello. Si tuviera que resaltar algo, así de repente, quizá diría que el trato cercano y próximo del escritor, su terror cotidiano, esa impresionante manera que tiene de que nos resulte familiar John Smith de Castle Rock en Maine. ¡Como si fuera nuestro propio vecino! Ese cuidado por los detalles. Ese método que utiliza para trasladarnos al escenario/situación que quiere.

P.- Háblanos de las influencias de este autor en tus novelas.

R.- Antes comentábamos si Stephen King es referente para muchos. Yo soy uno de esos muchos. Los escritores somos como esponjas, incluso cuando ya nos hemos liberado de los primeros y encorsetados pasos y asumimos nuestra propia voz. Aun así, esa voz contiene melodías de las canciones que hemos degustado, de los artistas que nos han embelesado. Para mí, Stephen King es el principal. Su desarrollo de personajes, su terror cotidiano, el tratar de tú a tú al lector, su capacidad para lograr que pasemos páginas y páginas sin darnos cuenta, su amor por conseguir que los escenarios sean un personaje más... De todo un poco hay en mis obras.

P.- ¿Qué proyectos podremos ver en un futuro próximo?

R.- Este 2026 se perfila como muy prometedor. Mi primer libro a cuatro manos será el primero en ver la luz, Dos en uno, junto a mi compañera de vida la escritora y filósofa Andrea Aranda, un compendio de microrrelatos de todo género donde cada uno da su propia versión de la breve narración del otro. Poco después, se publicará la reedición de Actos de Venganza, mi primer libro, una antología de relatos cuya última versión apareció en el ya lejano año 2015. Y en octubre, para celebrar el mes del terror, o spooky season, mi nueva novela de terror, La oficina, de la que no puedo contar nada más, por el momento. Esperando noticias de otros proyectos, por ahora puedo confirmar estos, todos con el sello editorial Ceja de la Ñ. Espero que os gusten y los disfrutéis.