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11:48h. sábado, 31 de octubre de 2020
Artículo de Francisco Montoro

En los años cincuenta comienza su andadura la orquesta de Vélez-Málaga más famosa de todos los tiempos: la orquesta Bella Mar. Fue fundada por un grupo de músicos veleños, todos ellos componentes de la banda municipal, y que formaban un grupo de amigos a los que unían lazos musicales, afectivos y profesionales. 

Su fundador fue Juan Márquez Mata, un jovial veleño que ya tenía mucha experiencia en eso de montar orquestas, y que, por entonces, contaba con una edad próxima a los 35 años. Nacido en el 1919, era hijo del trompeta de la banda municipal José Márquez Alba, que fue quien le infundió el amor a la música y a la banda veleña, de la que, al correr de los años, llegó a ser subdirector.

Debutó Juan Márquez como músico junto a su padre en la Real Feria de San Miguel de 1934, en los habituales pasacalles y conciertos de tarde que, tradicionalmente, lleva a cabo la agrupación municipal. Tocaba el clarinete y el saxofón  y, poco a poco, se hizo un virtuoso de estos instrumentos, siéndolo ya cuando se ve forzado a acudir al ejército, sirviendo, primeramente en la zona republicana y, años después, en la nacional. En 1940 se casó con la joven almeriense Carolina González Soriano, que le dio tres hijos, dos chicos y una chica.

Parece ser que fue Paco Castejón quien le propuso a Juan Márquez el nombre de Bella Mar para la orquesta que estaba formando, y, según se cree, en el origen del nombre radicó el éxito turístico que, por aquel momento, tomaba la ciudad costasoleña de Marbella.

Juan ya había creado antes otras muchas orquestas en las distintas ciudades por las que los avatares le habían llevado. Y así cabe recordar Alegría, en el año 1940; Jazz Melody, en 1942, durante su estancia en Sevilla por motivos militares; Bahía, en Almería, durante el año 1946, etc., etc. 

Miles de personas recuerdan a la orquesta Bella Mar amenizando las noches torreñas durante casi 20 años en los Baños de Octavio. O sus actuaciones en la Sociedad Recreativa La Peña, especialmente en ferias y nocheviejas, su participación en la caseta oficial, en los espectáculos de variedades organizados por la cofradía de la Pollinica, y en cuantos eventos lúdicos de interés se celebraban en Vélez-Málaga y su comarca. Fue muy popular en Nerja, Rincón de la Victoria, Benamargosa, Periana... Y, fuera de la comarca, en casi todos los municipios turísticos costeros de la provincia.

Dados los muchos años que pervivió la Bella Mar, es lógico que algunos de sus miembros cambiaran. Por ejemplo, el vocalista Pepe Luis Conde, que, poco a poco, y en pos de su éxito creciente, se retira de la orquesta, dando paso a Manolo Bravo de Mancilla.

El grupo que más años estuvo junto fue el formado por Juan Márquez Mata (saxo), Antonio Guerra Montoya (saxo), Manuel Moreno Pérez (trompeta), Antonio Rodríguez Pérez (piano), Manuel Doncel Pérez (batería) y Manuel Bravo de Mancilla y Gómez de los Zarzales (vocalista). También perteneció algunas temporadas Juan Márquez González, hijo del fundador.

Cualquier tema de éxito en el momento encontraba pronto la versión de Bella Mar. Las canciones de Machín, sus inolvidables Dos gardenias, los boleros de Nat King Cole, los éxitos del chileno Lucho Gatica... ¿Cuántas veces interpretaría la orquesta Bella Mar aquel inmortal Reloj no marques las horas...?.  Y Perfidia, María Elena, Adelita, el cha cha chá El bodeguero...

Y aunque el repertorio se actualizaba constantemente con los temas más sobresalientes del momento, los cambios en los gustos musicales de la juventud y la proliferación de grupos eléctricos fue mermando la popularidad de la veterana agrupación veleña.

Curiosamente, la última orquesta que fundó Juan Márquez no fue la Bella Mar, sino la llamada M0 Cecilia y los Velemar, un conjunto con el que se trataba de dar respuesta a viejas y nuevas corrientes musicales, y que tuvo, por lo que sabemos, muchas aspiraciones pero corta vida.