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21:43h. domingo, 07 de marzo de 2021

Columna de Francisco Montoro

Hace treinta y muchos años, en el diario Sur publique un artículo titulado Los nombres de las calles y los ayuntamientos democráticos. En él defendía la tesis de que, ante la moda que surgió de modificar los nombres a las calles, estaba en desacuerdo, y que estos se deberían de mantener, para asumir y conocer nuestra historia, salvo en dos excepciones que detallaba. Una el nombre de las calles cuya modificación anterior no había sido aceptada por la población; y otra cuando una calle tenía un nombre que se desconocía su origen o no tenía valor histórico alguno para los ciudadanos. 

Ejemplo veleño del primer caso era el de la Calle Coronada, que la I República llamó ‘Calle de Pi y Margall’ y que en 1911 se denominó ‘Calle de Salvador Rueda’ en honor al contemporáneo poeta axárquico natural de Benaque. Siempre, aún en la actualidad, los veleños han seguido llamándola ‘Calle de la Coronada’. Y así, como la llama el pueblo, es como debiera denominarse, y, por tanto, no están justificados los cambios que se han hecho y que no han sido aceptados por los vecinos.

El segundo caso responde a nombres de calles cuya denominación no tiene una explicación justificada, o resulta desconocida. Ejemplos: Abrótano, Acebuche, Albahaca, Alfredo Kraus (¿en Vélez?), Almudena, Alquería, Amapola, Arbequín, Artemisa, Azucena, Bambalinas, Banana, Cíngulo, etc., etc., etc., (en una larga relación de nombres de calles que podrían ser modificadas… sin dañar nuestra historia).

Bueno pues lo que decimos viene a cuento de que queremos manifestar disconformidad completa con que el nombre de la tradicional ‘Calle Hospitalico’ se le cambiara por ‘Calle de Francisco Jiménez Puertas’, cosa que ocurrió en septiembre de 1993, siendo alcalde don Antonio Souvirón. Y ello no porque no creamos que Jiménez Puertas debiera tener una calle en Vélez-Málaga (fue concejal, diputado, presidente de la Diputación Provincial…) sino porque habría otras calles que podrían llevar su nombre y no quitarle a la histórica ‘Hospitalico’ el suyo. 

La calle Hospitalico recibía tradicionalmente ese nombre porque allí estuvo el ‘Hospital de las Cinco Llagas’, fundado en el siglo XVI por doña Beatriz de Arellano, esposa de Hernando de Hugarte, y sobrina de la otra Beatriz de Arellano que mandara construir el Convento de las Claras.  

La iglesia del ‘Hospital de las Cinco Llagas’ sirvió de capilla a la ‘Virgen de la Esperanza’, una de las más populares de nuestra Semana Santa, y de amplísima devoción popular en nuestra tierra. Es más, la plaza contigua, actual ‘Plaza del Trabajo’, que tradicionalmente recibió el nombre de ‘Plaza de la Esperanza’ también ha perdido su nombre. En fin, en una generación más -o puede que en dos- nadie recordará que en la calle, actualmente llamada Francisco Jiménez Puertas estuvo el Hospital de las Cinco Llagas y la Virgen de la Esperanza. Algo históricamente lamentable.

Hay muchas calles nuevas que se van formando en nuestra vital ciudad a la que aplicarles nombres que estimen las corporaciones correspondientes, y muchas, como hemos dicho, carentes de historia ni sentido que se podrían  modificar, para que no dañemos a nuestra Historia privándole de un recuerdo que aviva el agradecimiento a quienes nos precedieron y se preocuparon por mejorar Vélez-Málaga.

El Hospital de las Cinco Llagas fue utilizado como lazareto en los momentos de epidemias más tristes de Vélez-Málaga, y la Virgen de la Esperanza sirvió de consuelo a miles de veleños que vieron la inmediatez del adiós final.

Seamos justos con el pasado y no modifiquemos apresuradamente las denominaciones de las calles, plazas y avenidas sin la obligada reflexión. Y si alguna no nos gusta pensemos en las razones -habría que investigarlas- que en su día se esgrimieron para darles tal denominación. La historia hay que asumirla y es bueno que se recuerde, in­­­­cluso para los casos en que lo que deseamos es que no se repita.

De cualquier manera, la ‘Calle Hospitalico’ debería recobrar su nombre tradicional porque es una deuda con nuestra Historia, y el nombre que actualmente tiene debería aplicarse a otra vía. Que, por cierto, debería mejorarse con el apellido explicativo: “Calle Presidente de la Diputación Francisco Jiménez Puertas”. Pero en fin, esto es otro cantar, y de los ‘apellidos explicativos’ hablaremos otro día.