06:38h. Martes, 12 de noviembre de 2019

El regreso

Artículo de Francisco Montoro

Hace unos años vi una película española que me impactó: Volver a empezar, que luego obtuvo el Oscar a la mejor película extranjera. Simplemente el título -y su música, dicho sea de paso era todo un éxito garantizado. Estamos después del verano y es el momento de “volver a empezar”, del regreso, de los recomienzos.
No todo el mundo ha tenido vacaciones, pero, para todos, el mes de agosto ha sido un mes “inhábil”, poco propicio a los emprendimientos, y que, normalmente, no invita a poner en marcha grandes proyectos.

Ahora estamos de regreso, de vuelta del tiempo distinto que nos ha tenido ocupados, o desocupados, según se mi­re, y dispuestos a iniciar, a emprender, a recuperar, a reponer, a reencontrarnos… Venimos de una etapa curiosa en la que hemos desordenado nuestro orden, u ordenado nuestro desorden, en la que hemos dado rienda suelta a nuestras aficiones y cargado las pilas para el tiempo que llega. Es tiempo de emprender, de comenzar los proyectos previstos, de iniciar las tareas que tenemos pendientes y que siempre fuimos relegando… Es momento de ponernos a aprender o perfeccionar el segundo idioma que nos obsesiona, de comenzar las clases de baile que siempre nos gustaron, de organizar las lecturas que vamos a acometer en el presente curso, de reencontrar el tiempo necesario para visitar a los amigos olvidados, de pensar en la salud, en el ejercicio, en el peso, en la eficacia en el trabajo…

Pero resulta necesario que este tiempo nuevo sea tiempo de reflexión y reflexionado, tiempo de regreso en positivo, tiempo de lograr los objetivos que tenemos en mente, de avanzar, de cubrir metas, de obtener finales deseados. ¿Que no hemos visitado aún el MVVEL?, ahora es el momento. ¿Que no hemos visitado El Cerro, Santa María…? Ahora es el momento. ¿Que no conocemos aún la Sala Cervantes?, ahora es la ocasión. ¿Que no hemos ido a ver las novedades pictóricas de nuestras salas de exposiciones…? Ahora podría ser. ¿Que no conocemos el CAC Francisco Hernández, en la calle de las Monjas?, ahora es la hora. ¿Que no hemos hecho ninguna excursión cultural con la SAC…?, ahora llega un tiempo bueno para ello.

Estamos de regreso, de tiempo nuevo, de emprendimiento, de programar y llevar a cabo cuantas cosas queramos integrar en nuestra vida común y que, poco a poco, hemos ido aplazando, dejando, abandonando…

Aquellos Amigos de la Cultura, que los hay muchos y buenos en nuestra ciudad, deben afanarse en organizar eventos de utilidad; aquellos amantes del arte flamenco, deben promover las “ollas” que se perdieron; aquellos defensores del aprendizaje y defensa del conocimiento de nuestra tierra, no deben olvidar los “jueves MVVEL” donde siempre hay conferencias, conciertos… Y todos, cada uno a lo suyo, a pensar, en las próximas casetas, los próximos carnavales, la próxima Semana Santa, la próxima Romería… Hemos regresado y, cada cual, deberá aproximarse a lo que se espera de él. El que pinta, a pintar cuadros; el que escribe a redactar poemas o libros; el que investiga a descubrir conocimientos perdidos; el que practica deporte, a entrenarse; el que oposita, a prepararse; el que quiere formar una familia, a casarse; el que busca progreso, a esforzarse; etc., etc.

Estamos de regreso y eso es un valor añadido a nuestra vida. Porque venimos con experiencia del pasado, con la ilusión de un tiempo nuevo, con la sabiduría de otros tiempos, con la seguridad de saber qué es lo que queremos, o, al menos, lo que no queremos.

Cuando alguien regresa de algo, puede venir confundido por las emociones vividas en la última etapa. Pero aquellos que realmente “regresan” son quienes, después de haber vivido una experiencia, y haberla valorado, deciden volver a vivirlas. Por eso la extremada sabiduría del dicho popular de “…No creas al que de la feria viene, sino al que a la feria vuelve”. 
Estamos de regreso.