02:14h. Martes, 17 de septiembre de 2019

ANÁLISIS

¿Qué han expresado los andaluces en las elecciones autonómicas?

El resultado de las elecciones autonómicas celebradas el pasado 2 de diciembre ha certificado el desplome de PSOE, que pierde la presidencia por primera vez desde la constitución de la autonomía; la caída de Adelante Andalucía, que no termina de configurarse como alternativa; la sonora irrupción de VOX, la encuesta fallida del CIS de Tezanos y la llegada de PP y Cs al poder. Los colaboradores de NOTICIAS 24 hacen balance del resultado electoral en Andalucía.

Francisco Gálvez (director Noticias 24)

PSOE y PP venían cuesta abajo, y así han sido sus resultados. Ciudadanos ha subido, también como se esperaba. Lo que ha cambiado por completo el panorama ha sido que Unidos Podemos no ha logrado aglutinar el descontento social con una alternativa sólida y atractiva, cediendo ese espacio -quién lo diría- a VOX, así como mostrando su mal perder lanzando a sus cachorros a tomar las calles. El ridículo fue peor que el resultado. Viendo las ‘autocríticas’ de los partidos perdedores, lo único que entiendo es que no atinan a encontrar el fallo del sistema que ha permitido colarse a VOX. Los políticos han creado un pensamiento políticamente correcto que vuela por las redes sociales, y se han aferrado a él y sus miserias populistas mientras los españoles de a pie -en este caso andaluces- ven, conocen y padecen multitud de problemas reales que los partidos tradicionales ni ven, ni conocen, ni padecen. Ha bastado que, como en EEUU, Francia o Hungría, alguien se descabalgara de lo políticamente correcto, para que las masas tengan un referente político al que aferrarse. Eso sí, también es lógico que quieran buscar culpables fuera de sus mullidas sedes electorales. No los encontrarán.

Manuel Gutiérrez (PP Vélez-Málaga) 

Los andaluces, ejerciendo nuestro voto democráticamente, hemos decido poner fin a 37 años de socialismo y gobiernos de izquierda que han llevado a Andalucía a ser la última region española. Corrupción, eres, enchufismo, despilfarro..., son malas prácticas de los gobiernos socialistas y a los que hemos dicho ¡BASTA!

Antonio Yuste (Diputado PSOE)

Debemos tomar nota de la pérdida de apoyos, pero no podemos olvidar que somos la fuerza más votada y tenemos la responsabilidad de intentar formar gobierno y evitar que la extrema derecha  y la derecha derrumben nuestro Estado del Bienestar.

Alicia Pérez (IU Vélez-Málaga) 

Partíamos de una realidad ante la que había que posicionarse: la precariedad económica, el desempleo, el deterioro de los servicios públicos (sanidad, educación, atención a los dependientes), la desigualdad social y la pérdida de derechos fundamentales, la apropiación por parte de grandes corporaciones de recursos básicos como energía y agua... Y han ganado las elecciones aquellos que lideran las políticas que han generado esta situación.

A mi entender, ante el dolor, el miedo y la incertidumbre, infantilizamos la respuesta y pretendemos volver a un útero idealizado, a un espacio en el que lo emocional domina. Asumir nuestra responsabilidad como sociedad adulta, actuar de forma coherente ante las dificultades, requiere una elaboración del pensamiento que una sociedad deprimida no está en condiciones de hacer.

Entre la promesa de la ‘Reconquista’ que te van a regalar -como paradigma en el ideario colectivo del paraíso perdido- frente a la tarea de ser activistas a diario para sostener los derechos y el bienestar social, tan deteriorado por estos años de recortes y susanismo, han elegido lo primero.

Y, por concretar con un simplismo: cuando se supone que quien gobierna -durante tantos años- es la izquierda, es muy difícil derrotarla desde la izquierda. La gente busca la receta contraria.  

Jesús Pastor (Empresario) 

El resultado ha sido totalmente inesperado y lo peor ha sido la conducta del líder de Podemos, Pablo Iglesias, que la misma noche electoral arengó a todos los colectivos afines para que tomen las calles, como así ocurrió. Esto es un ejemplo de su proceder: cuando tienen los votos, dicen que están legitimados y, cuando no los tienen, quieren tomar la calle (auténtico autoritarismo comunista). 
En cuanto a la aparición de VOX  creo que ha sido el sentir de mucho ciudadano descontento con el sistema y ha votado a un extremo, pero, aunque no comulgue con ese partido, hay que respetarlo y no tratarlo como a un apestado anticonstitucional.
Va a ser positivo un cambio de color tras  casi cuarenta años de  régimen monocolor y de votos cautivos. La alternancia siempre es positiva y sobre todo el respeto al resultado de las urnas.

José Pino (Andalucía Por Sí)

Pues está claro que la gente ya se cansó de PP y PSOE, la gente ya se cansó de los partidos viejos y de la vieja política y también de los políticos antiguos. Están cansados de tantas mentiras, de tanta corrupción y de tantas decepciones. Es la hora del cambio, en Andalucía los resultados serán distintos en las municipales. En Vélez-Málaga, el cambio lo abanderamos los nuevos, los jóvenes, el político que más ganas tiene de trabajar y de hacer cosas para cambiar nuestra ciudad. El 26 de mayo habrá una gran sorpresa en Vélez-Málaga y Andalucía por Sí será la alternativa a todos. 

Jesús Aranda (Músico y profesor) 

Estos resultados han dejado en evidencia:

-El cansancio y el hartazgo de muchos ciudadanos ante la ineficacia y el alejamiento de los partidos políticos de los problemas reales de la gente, que han hecho que más de 4 de cada 10 personas no hayan ido a votar y que, presumiblemente, ha afectado más a los partidos de izquierda (sobre todo al PSOE).

-El desgaste del PSOE que, tras muchos años en el poder, no ha sabido regenerarse en las personas y en la forma de hacer política, no contando con los sanchistas y otras personas afines dentro y fuera del partido. Además, como en el resto de partidos, no se han establecido mecanismos de participación claros y directos de la ciudadanía y se ha hecho una campaña basada en exceso en su lideresa, que ha obviado la situación política a nivel nacional, en lo que era una especie de plebiscito. 

-La irrupción sorprendente de VOX que, más que un auge de la extrema derecha (contando con la disidencia de la derecha más extrema del PP), ha sido también un voto de castigo de muchos votantes (también de izquierda, aunque resulte paradójico) y fruto de la desinformación y manipulación populista de la derecha española ante la política errática del gobierno en cuanto a temas fundamentales como el separatismo catalán, la llegada masiva de inmigrantes, la inexistencia de una UE más social y de los ciudadanos, etc.

-El PP, que ha cosechado su derrota más clara desde hace muchos años, se siente vencedor porque sabe que todavía es la fuerza mayoritaria en la derecha y puede aspirar, por tanto, a gobernar con C’s y -cuando pueda y lo necesite- también con VOX.

Si los acuerdos para aislar la ultraderecha no van acompañados de políticas concretas que calen en la población y de un aislamiento claro del discurso ultra, y sólo son diques de contención para impedir que llegue a gobernar, se puede producir el efecto contrario, legitimando su discurso antiestablishment, como ha ocurrido en Francia con el Frente Nacional de Le Pen.