02:11h. Martes, 17 de septiembre de 2019

Consejos del 112 a padres y alumnos para tener una 'vuelta al cole' segura y sin incidencias

Extremar la vigilancia de los más pequeños a la hora de cruzar la calle o cumplir con las normas de seguridad vial son algunas de las medidas a tener en cuenta

El Servicio de Emergencias 112 Andalucía, adscrito a la Consejería de la Presidencia, Administración Pública e Interior de la Junta, ofrece una serie de pautas, recomendaciones y consejos a los padres y escolares para disfrutar de una 'vuelta al cole' segura y sin incidentes.

Los adultos de la casa deben supervisar en todo momento que los menores acuden al colegio en condiciones de seguridad. Es importante recordar que los más pequeños adoptan conductas imitativas, por tanto, es importante que padres, tutores, abuelos y acompañantes al cargo observen en todo momento las normas de seguridad vial y normas de autoprotección.

Acudir a pie a los centros escolares, siempre que sea posible, es saludable y evita además la concentración de vehículos junto a los colegios que elevan el riesgo de atropellos y colisiones.

Así, si se opta por ir andando, los menores deben ir acompañados por un adulto y caminar siempre por la acera. El menor debe ir por el lado interno, lo más alejado posible de los bordillos para evitar caídas a la carretera. Es muy importante prestar especial atención a la salida y entradas de garaje, sobre todo si son subterráneos y la visibilidad para el conductor es más reducida. También se debe evitar caminar entre los coche estacionados, ya que el menor, por su estatura, puede no ser visible o quedar en los conocidos como 'ángulos muertos' elevando el riesgo de atropello en caso de que el coche iniciara la marcha de forma inesperada.

Los acompañantes deben enseñar a los más pequeños a cruzar la calle siempre por los pasos de peatones señalizados. El momento de cruzar cuando hay semáforos será siempre cuando esté en verde para los peatones y si la luz está en ámbar (amarillo) es aconsejable esperar en la acera. Pese a todo, antes de atravesar la vía se debe mirar a ambos lados de la calzada, para asegurarse que no viene ningún vehículo, y evitar correr, saltar o jugar cerca de la carretera.

Al colegio sobre ruedas y seguros

Si la forma de ir al colegio es en vehículo particular el adulto debe de proporcionar al menor una forma segura y regulada de viajar. En coche, el niño debe de ir siempre en una silla de auto homologada, adecuada a su edad, peso y con los cierres, anclajes y cinturones de seguridad debidamente colocados. Según la legislación vigente, los menores con altura igual o inferior a 135 centímetros deben de utilizar siempre un sistema de retención homologado, adaptado y siempre en asientos posteriores. También es aconsejable que hasta los 150 centímetros usen silla con respaldo antes de pasar a usar el cinturón como lo haría un adulto.

Para los más pequeños se aconseja usar los llamados asientos del Grupo 0 o 0+ que se colocan en el sentido contrario a la marcha y ofrecen una mayor protección al menor. Es preciso recordar que estas sillas solo se pueden usar para niños que pesen menos de 13 kilos y para aquellos que su cabeza no sobresalga del respaldo.

Debe tenerse en cuenta que la seguridad comienza en el garaje o en el lugar del estacionamiento, por tanto, los niños deben montarse en el vehículo antes de que se inicien la maniobras de salida para evitar atropellos por descuidos.

El escolar no debe de llevar la mochila puesta dentro del vehículo, ya que en caso de colisión puede aumentar la gravedad de las lesiones. De esta forma, irán sentados en su silla y con la espalda apoyada en su respaldo.

Nunca se debe dejar coches en doble fila a las puertas de los centros escolares, pues pueden provocar colapsos circulatorios en la zona y elevan el riesgo de accidentes en las entradas y salidas de los menores.

Los adultos autorizados pueden llevar a los niños al colegio en motocicleta siempre que los menores tengan más de siete años. El uso del casco –homologado y del tamaño adecuado al niño- es obligatorio siempre. Si en lugar de ir en moto, los padres o tutores eligen la bicicleta para ir al centro educativo, también deberán llevar la cabeza protegida por un casco adecuado y se circulará siempre por la calzada o por el carril bici habilitado a tal efecto.

Bus escolar

Si la opción elegida para llegar al colegio es el autobús, padres y tutores deben asegurarse de que el vehículo cumple la reglamentación necesaria y tendrán que enseñar a los más pequeños a cumplir las normas de seguridad de este medio de transporte: no levantarse, abrocharse el cinturón, no molestar o entretener al conductor, etc...

Cabe recordar que estos vehículos colectivos han de llevar el indicativo de transporte escolar tanto en la parte anterior como en la posterior. Hay autobuses escolares que cuentan con acompañante, si es el caso, este profesional llevará un chaleco reflectante, comprobará que los menores viajan con el cinturón correctamente abrochado, asignará los asientos y será el primero en bajar en las paradas para asegurarse de que las subidas y bajadas del vehículo se hacen de forma segura.

El resto de conductores tienen que respetar las paradas de los autobuses escolares y, si circulan por una zona escolar, lo harán siempre a una velocidad reducida para poder reaccionar a tiempo ante cualquier situación de peligro y prestarán especial cuidado a las maniobras que supongan ir marcha atrás para evitar atropellos.