Vélez-Málaga contará con un nuevo Plan General de Ordenación Municipal
Sobre todo ello, la arquitecta jefa ha garantizado que “la mayor parte de la ciudad consolidada existente es asumida pacíficamente en la nueva estructura general”
El concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Vélez-Málaga, Celestino Rivas, ha comparecido con la arquitecta jefa de Planeamiento, Marta Arias, para informar acerca de las modificaciones llevadas a término que permitirán confeccionar un nuevo Plan General de Ordenación Municipal (PGOM), instrumento de planeamiento del término municipal que establece un cambio sustancial en la ordenación de la superficie territorial. Según ha precisado el edil, la finalidad esencial pasa por "configurar un modelo de ordenación del territorio que posibilite la calidad de vida y el nivel de dotaciones de sus habitantes, partiendo de la puesta en valor de los recursos ambientales y de los beneficios derivados de las transformaciones sociales proyectadas en Vélez-Málaga".
En definitiva, Celestino Rivas ha anunciado el diseño de un nuevo modelo de estructuración y organización del territorio municipal basado en la nueva Ley Urbanística, con clara vocación de “desarrollo y potenciación del crecimiento del municipio de un modo ordenado y sostenible”, enlazado al aprovechamiento de los recursos disponibles y cimentando el avance y progresión en clave estratégica de transformación. La nueva disposición legal quedará en exposición del 1 de junio al 31 de julio, lapso de dos meses, para su consulta mediante cita previa o directamente en la planta primera del Edificio Municipal.
Sobre el alcance de las alteraciones incorporadas por el nuevo PGOM, respecto a la ordenación urbanística vigente en el municipio de Vélez-Málaga, la arquitecta jefe de Planeamiento ha añadido que el nuevo documento se postula hacia la revisión completa e íntegra del planeamiento general en vigor, desde su óptica estratégica. No obstante, Marta Arias ha especificado que la ordenación del planeamiento no implica “afección a todos los ámbitos territoriales, no se trata de una alteración urbanística que repercuta en todos los entornos, sino que en algunos escenarios se implementará un régimen transitorio de desarrollo”.
Vivienda, actividades productivas y dotación de equipamientos
La nueva ordenación persigue, según explicaron, lograr un mejor uso del suelo, con dotaciones específicas a nivel residencial que permitan atender la actual y futura demanda; la adopción de medidas que faciliten el acceso a la vivienda a personas con menor poder adquisitivo; el uso racional del territorio, contribuyendo ello a la conservación del medio ambiente y potenciación de sus valores agrícolas, naturales, medioambientales y paisajísticos; el impulso de actividades productivas y explotación de recursos naturales, humanos y de capitales, posibilitando la elevación de los niveles de renta y empleo; la mejora en las dotaciones de equipamientos comunitarios y áreas libres e infraestructuras; y la regeneración en equipamientos de las zonas en el interior del núcleo urbano.
Sobre todo ello, la arquitecta jefa ha garantizado que “la mayor parte de la ciudad consolidada existente es asumida pacíficamente en la nueva estructura general”, atribuyendo las modificaciones de mayor calado “a los suelos de crecimiento urbano”, con un patrón de desarrollo “mediante áreas de transformación urbanística”. En esta tesitura irrumpe la figura de las denominadas entidades territoriales, que servirán de zonas homogéneas de reparto de aprovechamientos y de reservas dotacionales.
En líneas generales, Celestino Rivas ha subrayado que el cometido del Planeamiento Urbanístico General pasa por “la ordenación del término municipal, lo que implica adoptar decisiones que afectan a la precisión y regulación de los usos y actividades, infraestructuras, viviendas o servicios que se desarrollan en nuestro municipio”. A criterio técnico, esta determinación inspira la redacción del PGOM, orientada de forma integral y transversal a crear “un instrumento de planeamiento adecuado a la dinámica social, económica y urbanística actual, definiendo un modelo de ordenación del territorio que posibilite la calidad de vida y funcionalidad del ciudadano en su día a día”.