Finalizan las obras de protección de dos taludes en Lagos ante posible riesgo de desprendimientos a la N-340

El presupuesto ha ascendido a más de 235.000 euros, y ha permitido atajar el riesgo de desprendimientos con la inserción de una malla rígida dispuesta sobre sendas superficies

El teniente de alcalde de Lagos, David Vilches, y el concejal de Infraestructuras del Ayuntamiento de Vélez-Málaga, Jesús María Claros, han recepcionado en la mañana de hoy la finalización de dos mallas rígidas de protección de dos taludes situados en la N-340 a su paso por el núcleo poblacional de Lagos, medida que constituye una importante demanda del flujo circulatorio y cuyo objetivo principal es prevenir el desprendimiento de rocas a la calzada. Además, se ha procedido a la eliminación de material peligroso de las inmediaciones. Las obras han sido realizadas con carácter de urgencia, motivadas por los desprendimientos ocasionados a raíz de las últimas lluvias.

Durante la comparecencia, el teniente de alcalde, David Vilches, se ha congratulado de la consecución de una actuación “que había sido petición expresa durante bastante tiempo, y que hemos podido culminar para tranquilidad de los vehículos circulantes por la travesía y del tránsito peatonal en la zona”, extremo que “se ha podido efectuar gracias a la instalación de esta superficie rígida en ambos taludes, lo que permitirá minimizar el peligro de precipitación de piedras que puedan llegar hasta la carretera”, ha expresado el edil municipal.

En la misma línea, el concejal de Infraestructuras, Jesús María Claros, ha puesto el foco sobre la trascendencia de “una acción de esta magnitud a nivel de seguridad, para peatones, ciclistas y tráfico rodado. Estamos hablando de un vial de intenso flujo y densidad circulatoria, especialmente en horas punta, por lo que insertar estas infraestructuras y suprimir aquellos materiales susceptibles de desprenderse ha supuesto una excelente noticia, logrando dar respuesta a una demanda más que se nos requería, y, sobre todo, actuando con celeridad y eficacia tras los desprendimientos ocasionados por las últimas lluvias”, ha apuntado.

Taludes con riesgo de desprendimientos

La inversión realizada ha ascendido a 235.950 euros, y ha contado con un periodo de ejecución de 2 meses. Los trabajos se han llevado a cabo en dos zonas perimetradas. En una primera, sobre una superficie de gran longitud y altura, en el punto kilométrico 277+100, han consistido en la colocación de un sistema Proactive ST formado por una malla de triple torsión tipo 6x8 de 14 centímetros en toda la superficie del talud, como medida principal de estabilización y protección antidesprendimientos.

La malla se ha reforzado mediante bandas horizontales de cable de 12 milímetros cada 8 metros de desarrollo de superficie del talud en verdadera magnitud. En las zonas de bloques de gran tamaño, tipo métrico, o donde pueda haber un desprendimiento de volúmenes de material importante, se ha estabilizado el talud mediante sistema especializado Netprotec. En extensión, se ha dado cobertura con 7.200 metros cuadrados de malla, 1.268 metros cuadrados de red de cableado y 6.956 mililitros de refuerzo con cables y bulones, junto a 20 ml de barrera estática.

En segundo término, se ha actuado sobre un tramo de talud en el punto kilométrico 278+500, de naturaleza rocosa y esquistosidad desfavorable para la carretera. Se ha instalado, en este caso, un sistema tipo Proactive ST formado por malla de triple torsión anclado con bulones, reforzado con cable en disposición diagonal de 12 milímetros de diámetro. En extensión, se han insertado 150 metros cuadrados de malla de triple torsión y 42 mililitros de refuerzo de malla con cables y bulones.