Buscar
11:34h. miércoles, 25 de noviembre de 2020
Poema de Luisa Ruiz
Tres meses pensando solo
la forma de mejorar
y han bastado cuatro más
para ver que no es verdad.
Quisimos oler las flores,
respirar en libertad,
disfrutar amaneceres,
pasear cerca del mar
y llenarnos los pulmones
de oxígeno y de libertad.
Mirar el cielo estrellado
y la luna sobre el mar,
seguir su estela de plata
imaginando el final, 
y hemos visto que al otro lado
sigue habiendo solo mar.
Saborear los placeres.
Los más bonitos bocados,
tan dulces como la miel
o como el mar, tan salados.
Esos mil y un sabores
que te brindan unos labios.
Despertar cada mañana
disfrutando en ‘si bemol’
el concierto de las aves
que cantan en mi balcón,
que además de los oídos
alegran el corazón.
Salir y abrazar de nuevo 
a la gente por la calle
y sentir cerca del nuestro
otro corazón que late.
¡Cómo pudimos perder
la costumbre de abrazarse!
Necesitamos vivir,
despertar de este mal sueño,
celebrar que estamos vivos,
saludarnos con dos besos…
Y estamos como al principio
confusos y enmascarados,
cansados de tantas normas
y lavándonos las manos,
lo mismo que hizo en su día
aquel tal…Poncio Pilatos.