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11:45h. miércoles, 25 de noviembre de 2020
Poema de Luisa Ruiz

Los turistas han traído
sus fiestas y sus costumbres
y nosotros sin dudarlo
hemos cambiado lo Santos
por los tratos y las chuches.

Por fantasmas, por disfraces,
con sus decorados nuevos.

Como la vida ha cambiado
la tradición ha dejado
a Don Juan fuera de juego.

¿Qué pensaría el Tenorio
si encontrara a Doña Inés
harapienta y despeinada
con la ropa ensangrentada
rendida a sus plantas pues?

Yo creo que su conquista
se acabaría de momento,
si se encontrara a su amada
de Drácula disfrazada
cuando entrara en el convento.

No tuvimos en la infancia
“truco o trato” ni fantasmas,
había avellanas y garbanzos,
pestiños, huesos de santos,
anís, nueces y castañas.

Pueden convivir seguro
ideas, costumbres y fiestas
si con los disfraces puestos
nos vamos al cementerio
a llevar flores y velas.

Aquí la costumbre cristiana
es honrar a nuestros muertos,
rezar una oración por el alma
de los que faltan en casa
y visitar los cementerios.