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19:35h. sábado, 24 de octubre de 2020

Una de las grandes apuestas que hizo Rincón de la Victoria en esta edición de 2017 de la Feria Internacional de Turismo (Fitur), fue el deporte. Así lo dijo la exalcaldesa Encarnación Anaya (PSOE) en una entrevista a este periódico: “Este año nos hemos querido cen­trar en el deporte”, y posteriormente, en dicha feria, explicó “la importante apuesta que estamos rea­­lizando por el deporte, con 50.000 me­tros cuadrados de instalaciones deportivas como campos de fútbol, rugbi, pabellón cubierto, pistas de pádel, a las que se sumará el próximo año el complejo deportivo con piscina cubierta, junto a la celebración de grandes eventos”, y puso de manifiesto “las extraordinarias condiciones de las que dis­fruta el municipio para la práctica del deporte al aire libre que nos sitúa como un destino saludable y dinámico”.

Sin embargo, Rincón de la Victoria ha dejado pasar el escaparate del tirón veraniego, permitiendo morir una de las principales apuestas por el deporte al aire libre que se ha hecho, el Summer Sport Beach, que tuvo su primera y única edición el pasado verano con actividades deportivas al aire libre de toda índole en su modalidad de playa: fútbol, pádel, hockey, pesca deportiva, baile y zumba, rugbi, atletismo y voley. Fue una apuesta arriesgada, en la que el Ayuntamiento rinconero colaboró más que organizó, ya que el trabajo duro se cargó en las espaldas de los clubes, que de forma voluntaria, por  amor al deporte que practican, trabajaron en la modalidad de mano de obra low-cost en la organización, gestión y desarrollo de su modalidad deportiva. 

Este año, sin embargo, el II Summer Sport Beach murió antes de empezar. Varios fueron los motivos. Uno de ellos ha sido la falta de un núcleo integrador de los distintos clubes deportivos rinconeros, esa persona que tirara del carro para organizar el megaevento y que diera cohesión y continuidad durante dos meses de calendario deportivo, que estuviera detrás de los imprevistos y las contingencias. Un esfuerzo titánico que el año pasado recayó en las espaldas de Kiko García, comentarista y periodista deportivo, pero, ante todo, un vecino que “quiere hacer cosas para que Rincón avance”.

Otro de los motivos, ha sido la falta de interés de los equipos de gobierno: el saliente, porque redujo la inversión de 20.000 a 8.000 euros, y este año todavía adeudaba facturas de la edición anterior; y el entrante, porque ante el escenario que se encontraron, con todo por concretar, ha tomado la decisión de dejarlo morir.

Summer Sport Beach ha muerto. Quizá el siguiente año resucite, a tenor del escenario deportivo que tenemos para este verano con un par de eventos concretados (uno el 3x3 de baloncesto, que organiza Diputación, y otro una trail nocturna, que continúa por el empeño del club de atletismo). Un tercero puede volver en agosto: el voley playa que tanto interés despertó, y que con un poco de esfuerzo de todos podría entrar a formar parte de los circuitos importantes nacionales.

De momento, ese paradigma deportivo que Anaya y su equipo vendieron en Fitur ha quedado en agua de borrajas, porque vender como propios los triunfos de otros tiene muy poco recorrido. Entre tanto, mientras se habla de apostar por el deporte, seguiremos disfrutando de los triunfos del ya mítico Rubén Ruzafa, de la joven Belén González, la nueva estrella Alejandro Davidovich, Cristian Davies en velocidad, Sergio Rando en motocross, las jóvenes promesas del club de atletismo caleño Málaga Bahía, o de nuestro clubes de fútbol de Rincón, La Cala y Benagalbón, con especial mención al equipo femenino del CD Rincón, e incluso con el pundonor del club de rugbi Victoriano y del club de voleibol 3ste, y, por supuesto, de las regatas de jábegas. Gracias a todos por hacernos vibrar con el deporte más rinconero.