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09:31h. domingo, 24 de enero de 2021
Editorial de Noticias 24

El periodo navideño ha servido, tradicionalmente, para juntar familias, incentivar el consumo y, para los cristianos, como una oportunidad de honrar a Jesús. Esta Navidad de 2020, va a ser diferente, como lo lleva siendo todo el año.

El coronavirus lo ha alterado todo, nos ha hecho experimentar restricciones como no se han visto nunca en las democracias avanzadas y, por supuesto, ha ido dando paso de un respeto reverencial a la enfermedad, al hastío más exasperante, que se prolongará hasta que no exista una vacuna en la que se pueda confiar. Sin embargo, el Gobierno ha vuelto a proclamar unas medidas bastante estrictas encaminadas a controlar en lo que se pueda al virus.

Va a ser, sin duda, el momento más duro para sociedad, ya que, como decimos, estas fiestas son ideales para el reencuentro de familias y amigos, y será la propia ciudadanía la que deberá esperar momentos más propicios.

Con el grotesco espectáculo dado por las masas de visitantes que ha acudido a presenciar el alumbrado navideño de Málaga capital, podemos colegir que va a ser muy difícil controlar la masificación, pero también que se sigue ignorando la peligrosidad del virus.