09:43h. Domingo, 08 de diciembre de 2019

Revolútum

Columna de Antonio Jiménez

Demasiadas cosas vienen sucediendo en Cataluña, si juntamos Sentencia del TS (14-10) y campaña electoral (1 al 10-N): Asedio al aeropuerto de Barcelona / Barcelona en llamas / Torras al frente de los cortes de carreteras / Brutal bloqueo de la frontera con Francia / Caza de brujas contra los mossos...

Con todo este revolútum separatista  alrededor, la Sentencia para el conjunto de los españoles apareció capitidisminuida, pero su pecado mayor fue el halo poético del que se revistió. De todos modos, lo que ha cogido desprevenido a los españolitos es que a las 24 horas del 10-N se nos presentase a bombo y platillo el preacuerdo de Gobierno entre Sánchez e Iglesias, solo a la espera de obtener el beneplácito de Esquerra (ERC). Con la que hay montada en Cataluña, al señor Sánchez no se le ocurre otra que continuar dependiendo del separatismo, cual marioneta. Cuidadito Pedro, que estos te zarandean.

Todo, en el instante mismo en el que la sensatez aconsejaba (con las economías europeas a pique de un repique) la gran coalición entre PSOE y PP + C’s. 218 diputados nos contemplan con la intención de garantizar una legislatura para 4 años. ¿Cuánto duraría la de Don Pablo? ¿Se imaginan al ‘coleta’ enseñoreándose por Europa de vicepresidente? Aunque no se puede negar la mayor, por aquello de las apariencias: siempre habitará, él, en las antípodas del puritanismo indumentario de los Stalin, Brezhnev o Gorbachov.

Y ahora, por si algo faltara, los ERE: el mayor caso político, penal y moral (meter las manos en la Caja de los parados / Cursos de Formación), habido durante la democracia. Ante el cual, el PSOE tendrá que asumir necesariamente sus responsabilidades; lo mismito que los separatistas con la que traen liada en Cataluña.