06:28h. Domingo, 05 de abril de 2020

Coronavirus

Columna de Antonio Jiménez

Algo que se originó donde habitan los ‘sauces remotos’ (en el otro lado del Planeta), ha puesto al mundo panzas arriba. Todo empezó en China, cuando a principios de año se descubrió el nuevo coronavirus (o Covid-19) en el mercado de la ciudad de Wuhan. Donde se apilaban de mala manera murciélagos, tortugas, pangolines, tejones, civetas, ratas del bambú, que suelen ser consumidos en esta capital de más de once millones de habitantes.  

Pero la auténtica bomba, para el mundo occidental, cayó de golpe y porrazo cuando el notición ya se había desplomado en Milán con 52 muertes de coronavirus, en el corto espacio de un par de semanas. ¡Todos los eventos de masas clausurados!

Ya familiarizados con tamaño susto, todo el mundo hemos sabido que la propagación del virus ha producido 3.180 casos de muerte (miércoles 4 / 3 de la mañana): 2981 en China, 77 Irán, 52 Italia, 28 Corea del Sur, 13 Japón, 9 EE.UU, 3 Francia, 1 Australia, 1 Tailandia, 1 Filipinas. Así vienen contándose las muertes del coronavirus por el mundo. En España, mientras tanto, ya nos hemos cobrado la primera víctima, en Valencia, de 165 contagios. 

Aunque, de todas las provincias españolas menos propicias, la última que yo podía esperarme era Málaga. ¡Pues ya está aquí! Junta de Andalucía 2/3/2020: “La Consejería de Salud y Familias informa de un nuevo caso por coronavirus en Andalucía. Se trata de un hombre de 73 años, que en este momento se encuentra ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Virgen de la Victoria de Málaga”. Solo hasta aquí podíamos llegar. 

Espero que no se le ocurra al Director del Comarcal anunciarnos otro ingreso como este en el Hospital de Vélez-Málaga.