Vélez-Málaga abre las puertas a su Semana Santa con el pregón de Miguel Flores

Un Teatro Lope de Vega completamente lleno ha acogido el acto central que anuncia la llegada de la Semana Mayor

El Teatro Lope de Vega volvió a latir con fuerza cofrade en Vélez-Málaga con la celebración del Pregón Oficial de la Semana Santa 2026, ante un auditorio completamente lleno. La velada se convirtió en un recorrido emocional por la memoria, la fe y la identidad de la ciudad, donde la palabra recuperó su protagonismo para anunciar la llegada inminente de la Semana Mayor. Un pregón, a cargo de Miguel Flores Martín, vivido desde lo íntimo y lo colectivo, que conjugó tradición, vivencias personales y un profundo amor a la Semana Santa veleña.

El presidente de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Vélez-Málaga, Rafael Moreno Quintano, comenzaba su intervención apoyándose en una cita de San Francisco de Asís, invitando a vivir estos días desde la serenidad y el compromiso. En su intervención, puso de relieve cómo la ciudad comienza a transformarse, afirmando que “ya se presiente la Semana Santa” y definiendo este tiempo como una fusión de “fe, devoción popular, tradición y cultura”.

Moreno destacó el trabajo conjunto de instituciones, cofradías y ciudadanía, agradeciendo la implicación de todas las áreas municipales, consiliarios, medios de comunicación y, especialmente, de quienes trabajan de forma callada por engrandecer la Semana Mayor. Asimismo, reivindicó el valor del pregón como espacio de palabra y reflexión en un mundo dominado por la inmediatez, señalando que “vamos a hacer un paréntesis para dar protagonismo a la palabra”.

El presidente fue también el encargado de dar paso al presentador del pregonero, Fermín Domínguez Cabello, a quien definió como “un hombre de fe” y ejemplo de entrega, recordando que su presencia “demuestra que la Semana Santa no es solo tradición, sino vida, emoción y compromiso”.

La presentación de Miguel Flores constituyó uno de los momentos más intensos y completos del acto. Con un discurso profundamente literario y cargado de simbolismo, Domínguez Cabello trazó un retrato íntimo del pregonero, recorriendo su vida, su trayectoria cofrade y su dimensión más humana. Lo definió como “uno de los nuestros, uno de los grandes” y como “oro de la mejor veta”, destacando su humildad, su capacidad de entrega y su amor inquebrantable por su cofradía y por Vélez-Málaga.

Junto con esa profundidad emocional, la presentación dejó también espacio para la cercanía y la complicidad con el público, que respondió con sonrisas y aplausos a algunas anécdotas que dibujaron el lado más humano del pregonero. Especialmente comentado fue el pasaje en el que, con cariño y humor, aludió a su conocida habilidad para implicar a otros en los proyectos cofrades, describiendo con ironía ese arte del “sablazo”, que “realiza con tanta habilidad y cariño que, lejos de incomodar, termina por convencer desde la cercanía y el compromiso compartido”.

Ya ante el atril, el pregonero hizo un recorrido emocional por las distintas jornadas de la Semana Santa de Vélez-Málaga, intercalando recuerdos de infancia, vivencias personales y referencias a cofrades, hermandades y momentos que forman parte de la memoria colectiva de la ciudad. Lejos de artificios, su intervención se presentó como un testimonio sincero “desde el corazón”, en el que se definió a sí mismo como “un humilde cofrade franciscano”, poniendo el acento en la fe vivida desde la sencillez.

Especialmente significativo fue su mensaje dirigido al mundo cofrade, recordando que “el mejor trono, el mayor tesoro, está en las iglesias y es el Sagrario”, subrayando así el sentido espiritual que debe sostener toda manifestación externa.

A lo largo de su intervención, el pregonero tuvo también palabras de reconocimiento hacia generaciones de cofrades que han contribuido al crecimiento de la Semana Santa veleña, así como hacia la juventud y el papel cada vez más relevante de la mujer en las hermandades, destacando que “la fe y la devoción no entienden de diferencias, ya que todos somos hermanos a los ojos del Señor y de su Bendita Madre”.

El acto, que fue conducido por José Luis de Posada, quien subrayó el valor simbólico del regreso del pregón a este espacio histórico, concluyó dejando en el ambiente la certeza de que la Semana Santa ya está aquí, latiendo en cada rincón de la ciudad.

Como colofón, y en un tono de oración compartida con los asistentes, el pregonero quiso cerrar su intervención con unos versos que resumen el sentido último de su mensaje: “Que la Cruz es la grandeza y la señal del cristiano”.

El público correspondió con una larga ovación a un pregón que, desde la emoción, la memoria y la fe, volvió a poner en valor la esencia de la Semana Santa de Vélez-Málaga.