Airbnb destaca la Costa del Sol como un destino ideal para viajar solo en San Valentín

Entre los destinos tendencia para viajar solo este 2026 se encuentra la Costa del Sol, un destino perfecto en el sur de nuestro país que combina un clima agradable, naturaleza y bienestar

Este año, el amor propio y las ganas de viajar en solitario cobran más fuerza que nunca. Según las predicciones de viaje para 2026 de Airbnb, el solo traveling sigue en auge, y hay un momento que lo hace aún más irresistible: San Valentín. 

Los viajeros se olvidan de buscar a su media naranja y planifican hacer escapadas que recargan tanto el cuerpo como la mente. Montañas majestuosas, costas infinitas, islas escondidas… lugares que invitan a tomarse las cosas con calma, reflexionar y autoconocerse un poco más. 

A continuación los destinos en tendencia para viajar solo en 2026:

Algarve, Portugal

Con sus acantilados y calas escondidas, el Algarve es un destino ideal para ir solo y hacer surf, recorrer senderos al borde la costa, descubrir cuevas cerca del mar o visitar pueblos como Lagos, Tavira o Albufeira. Es un destino de película y además está dentro de la península.

Costa del Sol, España

Con sus playas y paseos, su clima inmejorable en cualquier época del año, y una vibrante cultura del bienestar, la Costa del Sol es un destino perfecto. Los viajeros pueden empezar el día con yoga frente al mar y luego aventurarse en caminatas por cañones o explorar localidades con encanto como Marbella, Nerja, Torrox, Torre del Mar o Mijas, donde la historia, la gastronomía y la vida local completan una experiencia inolvidable.

Cayos de Florida, EE.UU

Cruzando el Atlántico hasta el paraíso, los Cayos de Florida cautivan con sus aguas turquesa, calles llenas de palmeras y un ritmo de relax muy propio de los isleños. Los viajeros pueden recorrer manglares en kayak, bañarse en aguas turquesas y disfrutar de un verano eterno. Entre más de 1.700 cayos e islas, entre los más conocidos destacan Key West, Marathon y Key Largo.

Idyllwild, EE.UU

Siguiendo en Estados Unidos, cambiamos a la costa oeste y nos situamos en Idyllwild. Este tranquilo rincón de California destaca por sus bosques de pinos y cabañas ideales para recargar energías en solitario. Los viajeros pueden hacer rutas de montaña y después aprovechar alguna de las experiencias en Airbnb para reconectar con su cuerpo y mente mediante terapias de contraste, como yoga, sauna o baños fríos.

Inverness, Escocia

Inverness, en el norte de Escocia, cautiva a los viajeros por sus paisajes naturales y la hospitalidad escocesa. Quienes buscan algo más cultural pueden explorar castillos y sumergirse en la historia local, mientras que los amantes de la naturaleza pueden disfrutar de la belleza del Lago Ness y de los paisajes que rodean la región de las Tierras Altas.

Isère, Francia

No hay nada como pasar un San Valentín en la nieve, disfrutando de la tranquilidad de los Alpes  franceses y esquiando en solitario. Isère cautiva con sus paisajes alpinos y sus pueblos de montaña. Los viajeros pueden pasar un día intenso de esquí en Les Deux Alpes, Alpe d’Huez o Chamrousse.

La Altagracia, República Dominicana

Con sus playas vírgenes y una cultura local llena de vida, La Altagracia es un destino ideal para viajar en solitario. Tumbarse bajo el sol y refrescarse en aguas turquesas, paseos en barco…La calidez caribeña en un entorno paradisíaco. ¿Se puede pedir algo más para San Valentín? 

Montañas de Carolina del Norte, EE.UU

Para los que huyen de la playa y son más de montaña, las montañas de Carolina del Norte son perfectas para conectar con la naturaleza. Con sus frondosos bosques, ríos y senderos panorámicos, los viajeros, con su mochila a cuestas, pueden explorar el Parque Nacional Great Smoky Mountains, recorrer el Blue Ridge Parkway o descubrir pueblos de montaña como Asheville y Boone.

Tromsø, Noruega

Quizá este San Valentín es el momento para tachar uno de los grandes sueños de la bucket list de cualquier persona: contemplar las auroras boreales. Tromsø destaca por sus paisajes árticos y noches iluminadas por estas mágicas luces. Los viajeros pueden recorrer fiordos, relajarse en un spa y disfrutar del paisaje nórdico. Y quién sabe, quizás hasta pedir un deseo al cielo para volver acompañados la próxima vez.