La Policía Nacional detiene a tres menores por agredir a un vigilante en un centro de menores de Torre del Mar

El trabajador fue evacuado en ambulancia al Hospital Comarcal de la Axarquía, donde fue atendido de múltiples contusiones

La Policía Nacional ha arrestado a tres jóvenes, de nacionalidad española, de 16 y 17 años, como presuntos autores de la paliza a un vigilante de seguridad del centro de acogida Hogar Virgen de la Victoria, ubicado en Torre del Mar. Los menores ya han sido puestos a disposición de la Fiscalía de Menores de Málaga, según publica el diario Sur.

Los hechos se produjeron a última hora de la noche del pasado miércoles dentro del propio centro, gestionado por la Junta de Andalucía y donde los internos se encuentran en régimen de semilibertad. Al parecer, el vigilante reprendió a un grupo de residentes por el ruido y el alboroto que estaban montando. En respuesta, tres de ellos supuestamente le agredieron con golpes y patadas.

La agresión fue lo suficientemente grave como para requerir la intervención de sanitarios y agentes de la Policía Nacional. El trabajador fue evacuado en ambulancia al Hospital Comarcal de la Axarquía, donde fue atendido de múltiples contusiones, especialmente en un ojo que necesitó intervención quirúrgica. Actualmente se recupera en su domicilio y sigue de baja médica.

Los tres menores tutelados fueron identificados, detenidos y puestos a disposición judicial.

Un centro con historial conflictivo.

El Hogar Virgen de la Victoria acumula varios incidentes en los últimos tiempos. En octubre de 2024, un menor se subió al tejado del edificio y permaneció allí casi una hora tras una pelea con otro interno, lo que obligó a movilizar a Policía Local, Nacional, Bomberos y servicios sanitarios.

Además, el centro ha sido objeto de polémica política. En junio de 2025, la Junta de Andalucía rechazó la petición del Ayuntamiento de Vélez-Málaga de trasladar las instalaciones o ceder el edificio para otros usos. Meses después, en septiembre de 2025, el sindicato CSIF denunció el “abandono” del centro, señalando graves deficiencias materiales, falta de presupuesto y deudas con proveedores.

La investigación sigue abierta y la Fiscalía de Menores determinará las medidas que correspondan. Este nuevo caso vuelve a poner sobre la mesa la seguridad del personal que trabaja en los centros de menores tutelados por la Junta de Andalucía.