Andrea Aranda presenta su obra literaria en la Biblioteca Municipal de Benamocarra

El pasado 3 de junio tuvo lugar en Benamocarra la presentación de la escritora Andrea Aranda, un encuentro literario organizado por el Área de Cultura del Ayuntamiento y celebrado en la Biblioteca Municipal. El acto contó con la asistencia de la concejala de Cultura, Desirée Téllez, quien acompañó a la autora durante esta jornada dedicada a la literatura y la creatividad.

Durante el evento, Andrea Aranda dio a conocer su trayectoria como escritora y presentó algunos de sus títulos más destacados: Lynghún Zhiyú: Descubre tus heridas de infancia, Al egoísta no se le cura, se le deja, Mi alma y tú, Minotauro y su obra más reciente, El universo en los ojos de mi gata.

Los asistentes tuvieron la oportunidad de conocer de primera mano el proceso creativo de la autora, así como las temáticas que inspiran sus publicaciones, generándose un interesante diálogo entre la escritora y el público presente.

La jornada concluyó con un taller de escritura de microrrelatos dirigido por la propia Andrea Aranda. Siguiendo sus orientaciones y propuestas creativas, los participantes dieron forma a diversos textos breves que reflejaron su imaginación y sensibilidad literaria.

A continuación, compartimos algunos de los microrrelatos surgidos durante este enriquecedor encuentro cultural.

Mª Carmen Palomo Palomo

Cuán importante es reservarte un ratito para aquello que te gusta. Es tu tiempo, tu momento para escribir, maquillarte, leer, dibujar o simplemente, quedarte en silencio buceando en tus pensamientos.

María del Carmen Martínez Alba

Hace una tarde calurosa, pero noto alegría en el ambiente. Será que todavía nos dura la alegría de la romería de San Isidro. Estoy en la biblioteca y estoy disfrutando de todo lo que estoy aprendiendo. Este año parece que será mejor todavía.

Rafa Núñez

El sudor me irritaba los ojos, la cuesta era insoportable, cada paso era un pinchazo en los pulmones, como si respirar fuese algo que ya no sabía hacer. A veces miraba atrás, un trozo de corazón, un ojo lloroso, me estaba quedando en nada. Pero sabía que al llegar arriba, lo que quedase de mí sería lo auténtico.

Mª Carmen Fernández

Un día de biblioteca, como cualquier mañana que se empieza con las prisas para llegar a tu hora. Todas las mañanas tenemos a alguien que suele venir a estudiar o leer el periódico, pero cada uno con su historia y sus prisas.

Como cada persona con sus prisas y sus tareas, tiene una vida diferente. 

Desirée Téllez

La excusa era que no podía hacer nada por las obligaciones cotidianas de la casa. Había una actividad que me gustaba para participar, había una celebración que yo hubiera disfrutado una barbaridad. Pero siempre tenía la excusa precisa para quedarme en casa, para cumplir con mis obligaciones y no poder disfrutar de los actos que fuera se celebraban con alegría y felicidad.

Por ello, llegó el día que no había marcha atrás, cerré la puerta y salí a disfrutar.

Patricia Aranda

Mi hermana me engañó. Venía a escucharla y me hizo escribir. Yo siendo la oreja de todas sus historias, hoy me hizo escribir una. No sabía qué contar, pero me gustó la mirada que me echaba, esperando que le iba a soltar.