La Policía Nacional descubre un criadero de animales en Almayate y detiene a dos personas por maltrato animal
La veterinaria encargada de la asistencia sanitaria de los animales también ha resultado investigada por estos hechos
Agentes de la Policía Nacional de la Comisaría Local de Vélez-Málaga han descubierto un criadero de animales y han procedido a la detención del responsable del mismo, así como a una empleada, por un delito continuado de maltrato animal, con resultado de muerte, y otro de maltrato animal con fines sexuales mediante procreación intensiva. La veterinaria encargada de la asistencia sanitaria de estos animales también resultó investigada por estos hechos. La operación policial se inició tras localizar una viandante un perro de raza, con una herida grave, en el exterior de la finca donde se comercializaban los animales.
Un gato fallecido entre más animales en el interior de una jaula
Agentes de la Comisaría Local de Vélez-Málaga consiguieron localizar un criadero de animales, tras la declaración de una viandante, que había descubierto en un camino a un perro de raza gravemente herido.
Una vez localizada la finca del animal señalado, los investigadores comprobaron que en su exterior se encontraban varios compradores, que se habían desplazado desde distintos puntos de Andalucía para la adquisición de mascotas.
En el registro efectuado en la propiedad, el cual se prolongó durante tres días debido al alto volumen de animales, los agentes lograron rescatar 300 perros y gatos, los cuales fueron protegidos y atendidos por más de diez protectoras de la provincia de Málaga.
El criadero presentaba una acumulación generalizada de excrementos, animales en contacto continuo con residuos -incluidas crías muy vulnerables-, existiendo un riesgo sanitario elevado para los animales, muchos de ellos padeciendo enfermedades infecciosas con proliferación de pasitos.
Igualmente, un número amplio de canes presentaba lesiones graves que requirieron operaciones urgentes y algunas hembras reproductoras tuvieron que ser esterilizadas de urgencia tras ser diagnosticadas con infecciones uterinas.
También cabe señalar que, en el interior de una jaula, rodeado de otros animales, se hallaba un gato ya fallecido.
Ante todos los hechos señalados, el propietario de las instalaciones y responsable del negocio, un varón de 74 años, y una trabajadora del criadero, de 40 años, resultaron detenidos por un delito continuado de maltrato animal y otro de maltrato animal con fines sexuales mediante la procreación intensiva.
Durante este dispositivo policial los agentes también investigaron a la veterinaria encargada de la asistencia sanitaria de los animales del criadero, la cual también prestó declaración por los hechos narrados.