Elevada a 16 hectómetros la dotación de riego para los subtropicales de la Axarquía
Las copiosas lluvias del invierno, especialmente el tren de borrascas de diciembre a febrero, han aportado 92 hectómetros cúbicos, casi el doble de la media histórica de 48,3.
El campo de cultivos subtropicales de la Axarquía contará con un poco más de agua para cerrar el verano. La dotación máxima que podrá salir del embalse de La Viñuela para los regadíos del Plan Guaro se incrementa de 15,3 a 16 hectómetros cúbicos hasta el final del año hidrológico, el 30 de septiembre. Esta decisión añade 700.000 metros cúbicos a la cantidad inicialmente programada y eleva la asignación por hectárea de 2.410 a 2.500 metros cúbicos en las 6.375 hectáreas con derecho al agua regulada, destinadas en gran medida al aguacate y al mango, según ha informado el diario Sur.
El aumento ha sido posible gracias a la notable recuperación que ha experimentado La Viñuela tras varios años de sequía intensa. A 17 de agosto el embalse, el mayor de la provincia, almacenaba 144 hectómetros cúbicos, el 87 % de su capacidad, frente a los 70,98 con los que arrancó el actual año hidrológico. Las copiosas lluvias del invierno, especialmente el tren de borrascas de diciembre a febrero, han aportado 92 hectómetros cúbicos, casi el doble de la media histórica de 48,3.
La subida hasta los 16 hectómetros tiene carácter excepcional, ya que el volumen máximo ordinario previsto para el riego desde este embalse es de 15,3. El incremento se traduce en 90 metros cúbicos adicionales por hectárea para los agricultores del Plan Guaro y representa un paso más respecto al inicio de la campaña, cuando el sistema estaba en escasez severa y solo se autorizaron 12,8 hectómetros cúbicos (equivalentes a 2.000 metros cúbicos por hectárea).
Aun así, las cifras siguen quedando lejos de las demandas de una parte del sector agrícola de la comarca. La Asociación para la Defensa de la Agricultura de la Axarquía (ADAX) ya consideró insuficiente la asignación anterior en primavera y reclamó volver a dotaciones superiores a los 5.000 metros cúbicos por hectárea. En la zona hay unas 14.000 hectáreas de cultivos, aunque únicamente 6.375 están integradas en el Plan Guaro y tienen derecho al agua regulada de La Viñuela por encontrarse por debajo de la cota de 140 metros de altitud.
La mejora del embalse no modifica la estrategia de la Junta de incorporar de forma progresiva aguas regeneradas al sistema agrícola como complemento de los recursos regulados. La Administración quiere impulsar su uso a través de las infraestructuras construidas durante la sequía, aunque las organizaciones agrarias de la comarca siguen mostrando reservas sobre los posibles efectos de estas aguas en ciertos cultivos, suelos y acuíferos.
Las perspectivas para el cierre del año hidrológico son, en cualquier caso, positivas. Los técnicos calculan que La Viñuela podría terminar septiembre con unos 130 hectómetros cúbicos, cerca del 79 % de su capacidad, incluso descontando los 16 hectómetros destinados al regadío y los recursos previstos para el abastecimiento urbano. El objetivo es prolongar el mayor tiempo posible esta situación de normalidad y consolidar la recuperación hídrica después de unos años en los que la escasez de agua puso al límite a miles de explotaciones de subtropicales de la Axarquía.