03:10h. Miércoles, 14 de Noviembre de 2018

¿Gobernará en España un político como Trump, Bolsonaro o Salvini?

Pregunta a los 7 Magníficos de Noticias 24

Manuel Gutiérrez (PP Vélez).- Actualmente, es poco probable, pero, ojo, quién nos iba a decir que, a día de hoy, sostendrian un gobierno del PSOE personas como Rufián, Otegui, Puigdemont o Torra, entre otros.

Antonio Yuste (PSOE Almáchar).- En España existe una dura pugna entre Pablo Casado y Albert Rivera por parecerse a ellos. Compiten en exabruptos, insultos y descalificaciones, sobre todo a Andalucía. El PSOE representa la moderación y la sensatez.

Alicia Pérez (IU Vélez).-  Tenemos el terreno bien abonado: un ultraliberalismo económico que ha generado tanta desigualdad y pobreza; una democracia poco asentada; y una clase política desprestigiada por la corrupción del bipartidismo, más las soflamas de la derecha más rancia y del independentismo a ultranza por el otro.

Daniela Tonetti (Directora comercial).- No creo. La cuota de populismo ya está ocupada, y pienso que la sociedad española es lo suficientemente madura como para no darle el poder a un populista, aunque actualmente parezcan tener más fuerza de la que tienen.

Jesús Aranda (Músico y profesor).- Sí. España se está infectando de populismo y demagogia: manipular y ganarse a la gente aprovechando su indignación y su miedo, radicalizando y exagerando los motivos de crítica, reclamando el monopolio de sus aspiraciones e in­tereses y cuestionando y despreciando las mediaciones institucionales. El lenguaje cotidiano es violentado, por lo que suele ser imposible debatir.

Jesús Pastor (Empresario).- En España hoy es muy difícil, pues vamos siempre con 30 años de retraso con respecto a Europa; por ejemplo, las izquierdas radicales y comunistas están desapareciendo y en España están en auge. Los partidos políticos  de ultraderecha  existentes a la muerte de Franco han desaparecido. Habría que crear el partido de los pensionistas y muchos de los clásicos iban a temblar.

Jose Pino (AndalucíaxSI).- Puede ocurrir cualquier cosa, pero mientras en otros países la gente se moviliza y es capaz de llegar a esos extremos para cambiar las cosas, aquí te roban y les da igual, nadie protesta, así que es más complicado que ocurra. Lo que si puedo decir, es que los políticos deberían ser más honestos y evitaríamos este tipo de partidos extremos y también una sociedad tan apagada como la nuestra.