16:08h. Domingo, 21 de Octubre de 2018

Batalla naval

Artículo de Francisco Montoro

Hoy viernes, 21 de septiembre, a las 12 de la mañana, en el Paseo Marítimo de Torre del Mar -zona del Copo-, se inaugura una escultura dedicada a Blas de Lezo, y dos paneles informativos, en recuerdo de la Batalla Naval de Vélez-Málaga, la más importante de la Guerra de Sucesión Española, y la más importante de todos los tiempos en aguas malagueñas.

Se ha elegido la figura de Blas de Lezo para recordar este hecho histórico, dado que el gran almirante español tuvo en esta batalla su bautismo de sangre, y en ella perdió una pierna, cuando era guardiamarina, con tan solo 15 años de edad.
Se llamaba Blas de Lezo (Pasaia, 1689). Todo un marino de mérito que alcanzó la gloria de ser considerado uno de los héroes más destacados de la Historia española. Todo un personaje de leyenda cuyas proezas, sus gestas marineras y sus múltiples heridas y amputaciones en combate, le llevaron a ser conocido por varios motes, entre los que destacan Patapalo y Mediohombre.

Blas de Lezo resultó ser de los mayores estrategas de la historia de la marina española, con un gran temple e incontestable sabiduría. Llegó a convertirse en un verdadero azote para los ingleses, a los que, defendiendo a la corona española, saboteaba y desvalijaba, mostrándose como un verdadero rey de los mares.

Pues bien, este portentoso vasco rey del mar, de ilustre memoria, fue herido, por primera vez, en la Batalla Naval de Vélez-Málaga (24 de agosto de 1704). Servía como guardiamarina en el Foudrayant, el buque insignia de la armada del Rey Sol, mandado por el mismísimo Conde de Tolosa, hijo de Luis XIV y gran almirante de Francia.

Convertido más tarde en la pesadilla de la armada británica, fue sumando sucesivas heridas de guerra. Perdió el ojo izquierdo, el brazo derecho… Sus problemas físicos, no obstante, no le resultaron nunca un impedimento para casi nada. Contrajo matrimonio con la peruana Josefa Pacheco de Bustos, con la que tuvo seis hijos.

Este vasco famoso, que hablaba cuatro idiomas (castellano, francés, euskera y gascón), murió a los 53 años, tras una vida de batallas y victorias en defensa de la Corona española, tanto en el Mediterráneo, como en el Caribe o el Pacífico. Las causas de su muerte se desconocen con exactitud, si bien se sabe que fue de enfermedad repentina y no en acto de lucha. Su entierro, sorprendentemente, resultó casi anónimo, hasta el punto de que se desconoce el lugar donde está enterrado.

Este vasco, conocido por Mediohombre y Patapalo, que ha deslumbrado con sus gestas a muchas generaciones de marinos, y a los estudiosos de la Historia de España, refería siempre, en sus recuerdos, que fue “ante las costas de Vélez-Málaga” donde recibió su primera amputación de guerra.

Ya que a poco que se busque información sobre este famoso marino español, por internet o bibliográfica, aparece, reiteradamente, vinculado a la capital de la Axarquía, nos parece un acierto pleno homenajearlo en estas tierras del Sur. El Mediohombre ha pregonado más el nombre de Vélez-Málaga -por los más recónditos lugares del mundo- que centenares de hombres enteros, nombrados en nuestras calles, y recogidos por nuestra Historia.

Es bueno, muy bueno, que, a partir del día de hoy, en las playas de Torre del Mar, en el paseo marítimo, se recuerde un hecho tan significativo para la Historia de España como fue la Batalla Naval de Vélez-Málaga, que todos los malagueños han querido patrimonializar dada su importancia, significación y consecuencias posteriores. Y bueno es que los naturales y visitantes del municipio la recuerden a partir de un personaje que fue ejemplo y causa de admiración para centenares de generaciones de marinos, no solo españoles, sino de todo el mundo.

La escultura de Blas de Lezo ha sido obra magistral del escultor cacereño Francisco Martín, residente desde hace muchos años, precisamente, en Torre del Mar.