02:07h. Domingo, 25 de agosto de 2019

Oportunidad histórica

Columna de Antonio Jiménez

Torre del Mar: albertiana, marinera, turística. Centro urbano: machadiano, de vocación industriosa, histórico. He aquí la dialéctica en la que se desvive la ciudad de Vélez-Málaga, capital comarcal de La Axarquía, en pos de una síntesis superior que la armonice y enriquezca. 

Torre del Mar, en pos de desestacionar su turismo (de verano), aportando su equipamiento costero al potencial turismo culto (todo el año) del Centro. Y viceversa. He aquí el nuevo paradigma: la ciudad costera y la ciudad histórica retroalimentándose, cada una ganando con la complementación de sus sendas singularidades.

Una síntesis superior, hasta hoy antojada por los veleños como imposible, que la podríamos alcanzar si las instituciones se tomaran en serio las evidentes y grandes posibilidades que, para tal fin, ofrece La Villa, el barrio originario, que corona Vélez-Málaga allá en todo lo alto.

Malo sería que Torre del Mar no alcanzara a ensanchar su tempo turístico, más allá del verano, y que el Centro no superara la evidente depauperización de su núcleo histórico, abandonado por un comercio atraído por las sucesivas expansiones urbanas hacia el mar. Demostrado está, que con actuaciones puntuales y remiendos no levantamos cabeza. 

Torre del Mar proseguirá su camino de turismo estacional, veraniego,... que no le va nada mal. Pero el Centro Histórico no puede (no debe) resignarse a ir tirando, debilitado, desertizándose, por más que vistamos el muñeco del eje de resistencia ‘Cristo & Carmelitas & Canalejas’. Que, a fin de cuentas, no hace más que camuflar la paulatina decadencia de su interior.

En fin, una oportunidad histórica (ya superada la fiebre separatista) para los cuatro años de la nueva Corporación.